
El Presupuesto 2026 prevé una inflación del 10,1% para todo el año, pero el arranque de enero estará marcado por una serie de aumentos de alto impacto que volverán a tensionar el bolsillo de los argentinos, desde el primer día del nuevo calendario.
Uno de los incrementos más sensibles será el del transporte público. Tras dos audiencias públicas realizadas el 10 y 11 de diciembre, se confirmó que a partir del 12 de enero de 2026 viajar en colectivo urbano en la provincia del Chaco será más caro. El boleto pasará de $1.300 a $1.885, lo que representa una suba del 45%.
De acuerdo con los números presentados durante el proceso de revisión tarifaria, la llamada Tarifa Técnica del sistema asciende a $2.936, aunque el valor final que pagarán los usuarios quedará por debajo de ese monto. Aun así, el incremento implica un salto significativo en el gasto cotidiano, especialmente para quienes dependen del transporte público y realizan varios viajes diarios.
Otro rubro clave es el de los combustibles, que atravesó un 2025 atípico. A fines de julio, las petroleras dejaron de informar los aumentos y el mercado quedó completamente liberado. Desde entonces, las empresas aplican ajustes periódicos —tanto al alza como a la baja— en función de la demanda. Esa dinámica dificulta el seguimiento puntual de los precios, pero una mirada de largo plazo muestra que en los últimos doce meses la nafta y el gasoil acumularon una suba promedio del 40%.
Qué ocurrirá en enero no está del todo claro. Por un lado, se espera que continúen los cambios frecuentes en las pizarras. Por otro, existe la posibilidad de que los precios aumenten si la Secretaría de Energía decide aplicar los incrementos postergados del Impuesto al Combustible Líquido (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). En concreto, el Gobierno debería definir si avanza con una suba pendiente de 2024 y otra correspondiente al primer y segundo trimestre de 2025. No obstante, no se descarta una nueva postergación, tal como ocurrió en reiteradas ocasiones, por lo que habrá que esperar los próximos días para conocer la decisión oficial.
La salud privada también tendrá ajustes. A lo largo de 2025, el sector sufrió cambios relevantes luego de que los precios dejaran de estar regulados desde marzo. Desde entonces, las prepagas aplicaron aumentos que, en líneas generales, acompañaron el ritmo de la inflación. Para enero de 2026, las principales empresas ya comunicaron a sus afiliados subas promedio del 2,5% tanto en las cuotas mensuales como en los copagos. Los usuarios pueden consultar y comparar planes, además de conocer con anticipación los incrementos, a través del sitio web de la Superintendencia de Servicios de la Salud (SSS).
En materia de alquileres, el escenario sigue siendo heterogéneo. Aún conviven contratos firmados bajo distintos marcos normativos. Aquellos que se rigen por la vieja Ley de Alquileres tendrán en enero un aumento del 36,39%, de acuerdo con el Índice de Contratos de Locación (ICL). En cambio, quienes hayan firmado contratos bajo las nuevas reglas del mercado enfrentarán ajustes definidos por los acuerdos particulares establecidos en cada caso.
Así, pese a una inflación anual proyectada en torno al 10%, el inicio de 2026 estará atravesado por subas clave en transporte, combustibles, salud y vivienda, que volverán a poner presión sobre el poder adquisitivo de las familias.

