La escalada de tensiones y la volatilidad del petróleo generan incertidumbre en el comercio global. Empresas que traen vehículos desde China explican cómo se preparan ante posibles cambios en rutas marítimas, costos logísticos y demanda de autos eléctricos.
En menos de una década, los autos eléctricos pasaron de nicho a tendencia global
China reconfigura su liderazgo: una automotriz escaló y se convirtió en la número uno en ventas

Cada vez más vehículos chinos llegan a la Argentina.
La escalada de tensiones en Medio Oriente volvió a poner en alerta a los mercados internacionales, especialmente en sectores altamente dependientes de la logística global, como la industria automotriz. Los conflictos en la región suelen repercutir en el precio del petróleo, en las rutas marítimas y en los costos de transporte internacional, factores que pueden impactar en la cadena de abastecimiento de vehículos en distintos mercados.
En el caso de la Argentina, esta situación cobra especial relevancia debido al crecimiento de las marcas chinas, cuya presencia en el país depende en gran medida de la importación directa desde el país asiático. En los últimos años, varias empresas comenzaron a comercializar modelos provenientes del gigante asiático, tanto en el segmento de SUV, utilitarios y motos como en el de vehículos electrificados.

