En medio de nuevas revelaciones sobre el caso del delincuente sexual Jeffrey Epstein, el expríncipe británico Andrés abandonó su lujosa casa de Windsor para mudarse a la finca real de Sandringham, en el este de Inglaterra.
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Según los medios británicos, el expríncipe Andrés abandonó Windsor.
Nuevas revelaciones sobre el expríncipe
La presión sobre Andrés se ha intensificado en los últimos días, implicado en nuevas fotos y correos electrónicos del caso Epstein publicados el viernes por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Estas revelaciones provocaron la reacción del primer ministro británico, Keir Starmer, quien consideró que el expríncipe debería testificar ante el Congreso estadounidense sobre lo que sabe de los crímenes del financista, condenado en 2008 por solicitar prostitución a una menor y fallecido en prisión en 2019 mientras aguardaba otro juicio por delitos sexuales contra menores.
Más complicaciones
El hermano de Carlos III ya había sido acusado de agresiones sexuales por la difunta Virginia Giuffre. Pero una segunda víctima de Epstein afirmó, a través de su abogado, que el pederasta estadounidense la había enviado al Reino Unido en 2010 para mantener relaciones sexuales con el entonces príncipe Andrés en el Royal Lodge, cerca del castillo de Windsor.
Un portavoz de la policía local británica, la Thames Valley Police, dijo el martes por la noche que iba a «examinar esta información», pero que ni esta mujer ni su abogado se habían puesto en contacto con los oficiales.





