El gobernador se aferra a una sociedad sin fisuras con la senadora nacional Lucía Corpacci y a la convivencia cordial con Gustavo Saadi, intendente de la capital que buscaría sucederlo en 2027.
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El gobernador Raúl Jalil junto a Lucía Corpacci y Gustavo Saadi, el tridente oficial que manda en Catamarca.
Aval de la presidenta
En los últimos meses, la presidenta del PJ provincial hasta avaló la decisión el mandatario de romper con el bloque de Unión por la Patria cuando juraron los parlamentarios electos Claudia Palladino y Fernando Monguillot. «Sé que, aunque estén en bloques distintos, siempre van a defender a quienes más lo necesitan y a nuestra patria», sostuvo en X. «Nunca olviden a quién representan», agregó. Mientras la primera se sumó al espacio que conduce en Diputados el santafesino Germán Martínez; Monguillot adhirió al bloque Elijo Catamarca, junto a Fernanda Ávila y Sebastián Nóblega, una bancada que lleva el sello de Jalil y fue funcional a la Casa Rosada en algunas votaciones.
El apoyo más cercano de Elijo Catamarca al oficialismo nacional fue con el tratamiento del proyecto de reforma laboral, de reciente aprobación. Los tres miembros dieron quórum para el debate de la iniciativa aunque después votaron en contra. En el caso del Senado, por donde ingresó el proyecto, los senadores peronistas Guillermo Andrada y Lucía Corpacci se movieron de manera idéntica: dieron quórum pero luego se expresaron en contra.
El poderío del tridente integrado por Jalil, Corpacci y Saadi quedó reflejado en las pasadas elecciones legislativas nacionales de octubre de 2025. En Catamarca, el Frente Fuerza Patria se impuso con el 45,7% de los votos, seguido por La Libertad Avanza con el 33,8%, mientras que en la capital provincial la diferencia fue mayor. Si la convivencia persiste, Jalil tendría resuelta la tranquilidad en el peronismo provincial y se garantizaría una transición sin sobresaltos.



