DE QUÉ MURIÓ OZZY OSBOURNE: EL PARKINSON Y LAS SECUELAS FÍSICAS QUE DETERIORARON SU SALUD

El ícono del heavy metal falleció a los 76 años. Luchaba desde 2020 contra el Parkinson y había sufrido múltiples lesiones que agravaron su estado. Murió rodeado de su familia.

Ozzy Osbourne murió este martes a los 76 años, tras varios años de deterioro físico y una lucha constante contra el Parkinson. La noticia fue confirmada por su familia y por medios británicos como The Mirror, que señalaron que el exlíder de Black Sabbath falleció «rodeado de amor».

La causa principal de su fallecimiento estaría relacionada con el agravamiento del cuadro neurológico que enfrentaba desde 2020, cuando fue diagnosticado con la enfermedad de Parkinson, un trastorno degenerativo del sistema nervioso central que afecta principalmente el movimiento. En los últimos años, Osbourne también había sufrido múltiples lesiones físicas, tanto en el hogar como sobre el escenario, que lo obligaron a someterse a diversas cirugías y lo dejaron con movilidad reducida.

«Con una tristeza indescriptible, informamos del fallecimiento de nuestro querido Ozzy Osbourne esta mañana. Estaba con su familia, rodeado de mucho amor. Pedimos a todos que respeten la privacidad de nuestra familia en estos momentos», expresó su entorno en un comunicado difundido a la prensa.

En 2020, tras varios años de especulaciones sobre su salud, Osbourne confirmó públicamente que padecía Parkinson. A pesar del diagnóstico, intentó mantenerse activo. Recién en 2023 anunció que no haría más giras, al considerar que su cuerpo ya no estaba en condiciones.

 

 

«Me di cuenta de que no estoy físicamente capacitado para las fechas de mi próxima gira por Europa y el Reino Unido, ya que sé que no podría afrontar los viajes necesarios», declaró entonces. También dijo sentirse frustrado por no poder cumplir con sus fans: «La idea de decepcionarlos me molesta más de lo que jamás imaginarán».

Las complicaciones de salud fueron múltiples: a la enfermedad neurológica se sumaron caídas domésticas y lesiones en la espalda y el cuello que requirieron cirugías de alto riesgo. Según su esposa, Sharon Osbourne, la enfermedad provocaba que tuviera «días buenos y días muy malos», debido a cómo afectaba su sistema nervioso.

El 5 de julio de este año, Osbourne subió por última vez a un escenario en Villa Park, Birmingham. Lo hizo sentado, para interpretar cinco canciones. Luego se le unieron sus excompañeros de Black Sabbath, con quienes cantó varios de sus temas más emblemáticos. «Es tan bueno estar en este escenario. No tienen idea», dijo frente al público.

El mundo del rock lo despide

Tras conocerse la noticia de su muerte, diversas figuras de la música manifestaron su tristeza. Metallica publicó una foto junto a él con un emoticón de corazón roto. Elton John, por su parte, escribió: «Era un querido amigo y un gran pionero. También fue una de las personas más divertidas que he conocido. Lo extrañaré mucho».

Ozzy Osbourne se volvió una leyenda desde 1968, cuando lideró Black Sabbath e impulsó el nacimiento del heavy metal con canciones como Paranoid, Iron Man o War Pigs. En 1979 inició su carrera como solista con éxitos como Crazy Train. También se convirtió en una figura mediática a través del reality familiar The Osbournes, que lo mostró en una faceta más íntima y doméstica.

Murió tras años de lucha contra una enfermedad devastadora. Pero su legado sonará por siempre.

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