La concentración se realizará este fin de semana en reclamo de respuestas y explicaciones sobre qué pasará con los 175 departamentos afectados.
Mientras tanto, la mayoría de los afectados siguen evacuados de manera provisoria en diferentes hoteles del centro de la Ciudad de Buenos Aires, aunque sin una fecha certera sobre el tiempo que podrán permanecer hospedados allí. Muchos reclamaron que las condiciones no son las mejores y que sufrieron varios contratiempos, lo que complica su situación a diario.
El derrumbe ocurrió el pasado 3 de marzo, cuando la losa del patio interno del sector 2 del complejo se derrumbó, provocando graves daños estructurales y la destrucción de más de 60 autos que se encontraban estacionados en el subsuelo.
Durante estos días, algunos residentes afectados pudieron volver a ingresar a sus departamentos para retirar sus pertenencias esenciales. El procedimiento se llevó a cabo en medio de un operativo inédito y bajo estrictas medidas de seguridad.
Desde el lunes por la mañana, los habitantes inscriptos en un listado pudieron ingresar uno por uno a sus departamentos para retirar pertenencias de valor, luego de que la Justicia autorizara un ingreso controlado tanto de propietarios como de inquilinos. Con valijas y bolsas en mano, los vecinos fueron acompañados por los bomberos hasta la puerta de sus departamentos, donde pudieron permanecer solo durante 15 minutos. Para garantizar que el procedimiento se realice sin riesgos, solo se permitió el ingreso de una persona por vivienda.
Sin embargo, la preocupación e incertidumbre que padecen los vecinos más afectados aumenta día a día ante falta de soluciones o respuestas concretas sobre qué sucederá con sus casas y dónde van a vivir.


