Desde la city aseguran que el Gobierno evalúa si endurecer el cepo o seguir vendiendo divisas para frenar la demanda de dólares. Cuál creen que es la alternativa más viable.
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El Gobierno evalúa si endurecer el cepo o seguir vendiendo divisas para frenar la demanda de dólares.
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1) Sangría de divisas: cuántos dólares podría perder el BCRA
Calculadora en mano, desde Max Capital, ya pronosticaron cuántas divisas podría perder el Gobierno camino a las elecciones de octubre, si es que el esquema permanece intacto. «Creemos que las ventas podrían ubicarse entre u$s5.000 millones y u$s8.000 millones drenando reservas y agravando el clima negativo», explicaron. También proyectan que continúa con fuerza la venta de futuros para intervenir en el mercado cambiario, y la posición corta sería de al menos u$s7.000 millones.
Por su parte, desde Delphos anticiparon que quizás en vez de pensar en el 26 de octubre, fecha en que se celebran los comicios, hay una primera instancia clave que será la nueva reunión en EEUU: «Lo más probable es que el dólar vuelva a testear el techo de la banda y que el BCRA lo continúe defendiendo. Quedan 8 ruedas para la reunión del 14 de octubre de Javier Milei con Donald Trump, y una confirmación de un acuerdo o la materialización de los comentarios de Bessent podrían tranquilizar una dinámica que, cuanto menos, es preocupante».
2) Cepo: ¿el Gobierno piensa en endurecer el acceso al dólar?
Cabe resaltar que, paulatinamente, el Gobierno comenzó a reinstaurar medidas restrictivas para la compra/venta de divisas. Así, primero limitó un arbitraje entre los dólares financieros y el MULC para las empresas y luego lo amplió a todo el publico en general. «El oficialismo podría reintroducirse un límite a las compras de individuos, para acotar los arbitrajes en el mercado informal, donde actualmente los particulares tienen incentivos a vender dólares para aprovechar una brecha cambiaria superior al 10%«, anticiparon desde Max Capital.
Sin embargo, alertaron que otras restricciones tendrían un costo reputacional elevado, ya que podrían generar «expectativas de más controles a futuro, por ejemplo de cara a las elecciones de 2027, lo que haría que el tipo de cambio de equilibrio sea más alto en los períodos sin restricciones». Este escenario implicaría un golpe en el plano político, en particular entre votantes de centroderecha y, además, ampliaría la brecha cambiaria, hacia niveles del 30% al 40%, ya que el dólar CCL se ubicaría en un nivel más alto que bajo un tipo de cambio libre.
«El Gobierno está tratando de tapar las filtraciones entre el mercado financiero y el dólar oficial. Al ponerle un techo al oficial, se acentúa la brecha. El Gobierno no debería aumentar las restricciones hacia delante, pero es posible que surjan nuevas medidas si se detectan filtraciones puntuales. La venta de divisas viene dada en una dinámica en donde el mercado se le anima al Gobierno», le dijo a Ámbito el economista Gustavo Gardey, co-fundador de Bull Road Investments.
3) El Gobierno pone toda la carne al asador
También en diálogo con este medio, el economista Lorenzo Sigaut Gravina aseguró que él cree que van a tener que usar todas las herramientas que tengan a disposición. «Lo que no creo que suceda es subir la tasa porque ya no tiene sentido hacer ‘carry trade’ en tan poquito tiempo antes de las elecciones y todo el mundo esperando un cambio del régimen cambiario monetario después de las elecciones, pero venta de dólar futuro, incentivos para el dólar linked, más restricciones cambiarias, y venta de divisas, creo que van a usar«, reveló el experto.
«Es lógico pensar que en búsqueda de una cobertura frente a las elecciones el clima continúe tenso de aquí en adelante», expresó Gardey, quien recordó que el Gobierno posee vencimientos en una Letra en dólares al 28/10 por u$s370 millones oficiales pagaderos en pesos y posee contratos vendidos de futuros por más de u$s1,5 millones a octubre. «Aunque la salida de esta dinámica tan corrosiva es económica, un plan de recompra de bonos previo a las elecciones pondría un piso en las cotizaciones generando una reducción del riesgo país y una reducción de la volatilidad financiera sentando las bases para un cambio de régimen monetario», cerró.




