EL GOBIERNO EXTENDIÓ EL PLAZO DE LA ‘CUOTA TRANSPARENTE’ EN PREPAGAS: ¿QUÉ CAMBIA PARA LOS AFILIADOS

El nuevo plazo busca completar la adaptación de contratos y sistemas de facturación al modelo que obliga a detallar cómo se compone el valor de cada plan y el destino de los aportes de los afiliados.

La Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) dispuso una nueva prórroga para que las empresas de medicina prepaga y los agentes del seguro de salud adecuen sus contratos y sistemas de facturación al modelo de «cuota transparente», un esquema que busca clarificar el costo real de los planes y reforzar la protección de los usuarios.

La medida se formalizó mediante la Resolución 445/2026, publicada este jueves en el Boletín Oficial. El texto establece un plazo adicional de 30 días, que se computará desde el vencimiento de la prórroga anterior, aunque la norma no precisa con exactitud la fecha final del período.

La extensión previa había sido fijada por la resolución 1941 del 27 de octubre de 2025, que otorgó 90 días desde el 18 de septiembre de ese año. Según cómo se contabilicen los días, ese plazo habría concluido el 17 de diciembre de 2025 si fueran corridos o el 23 de enero de 2026 si se tratara de días hábiles, una diferencia que tampoco fue aclarada en la normativa.

Desde la Superintendencia justificaron la nueva extensión al señalar que «subsiste la necesidad de contar con un plazo adicional» para completar la adaptación de contratos, facturas y estados de cuenta, y para garantizar una implementación homogénea del modelo en todas las entidades alcanzadas.

El organismo también aclaró que la prórroga no modifica los objetivos ni el contenido central de la resolución 1725/2025, que fue la que creó el sistema de cuota transparente.

¿Cómo funciona el nuevo sistema de facturación?

La cuota transparente se implementó el 18 de septiembre de 2025 como un modelo obligatorio de factura y estado de cuenta mensual para las prepagas. El objetivo es que los afiliados puedan identificar con claridad cómo se compone el monto final que pagan por su cobertura médica.

El formato exige que las empresas detallen distintos componentes del precio del plan, entre ellos:

  • Costo base del plan contratado.
  • Ajustes por edad o factores de riesgo.
  • Aportes, contribuciones o cotizaciones derivados de la seguridad social.
  • Subsidios provenientes del Fondo Solidario de Redistribución (FSR).
  • Saldo inicial y final a favor del afiliado.

El esquema también establece que, cuando los aportes o subsidios superen el valor de la cuota, el excedente debe aplicarse a los meses siguientes. Si el contrato se rescinde, la entidad tiene la obligación de reintegrar el saldo disponible al afiliado titular.

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