El gobierno de Javier Milei mantiene congelado el bono a jubilados desde hace dos años. De esta manera, sin necesidad de eliminarlo, fue licuando su peso en las finanzas nacionales y profundizó, mes a mes el ajuste sobre uno de los sectores más sensibles.
Aunque los haberes jubilatorios se actualizan al ritmo de la inflación (con dos meses de rezago) desde marzo de 2024 el plus quedó congelado lo que genera una pérdida sostenida del poder adquisitivo de los jubilados y pensionados que lo cobran. Se trata de una de las caras más brutales del ajuste de Milei sobre los sectores más postergados de la sociedad bajo la excusa de que «no hay plata» mientras al mismo tiempo baja impuestos a los más ricos y la compra de bienes de lujo como yates, aviones y autos de alta gama.
En tanto, quienes cobran por encima del haber mínimo jubilatorio cobrarán un bono proporcional que les permita totalizar, en marzo, ingresos que equivalgan a la suma de la jubilación mínima, que en el tercer mes del año llegará a 369.600,88 pesos más el bono de 70 mil pesos. Es decir, en marzo ningún jubilado cobrará menos de 439.600,88 pesos.
El haber máximo, por otro lado, se ubicará en 2.487.063,95 pesos desde el 1° de marzo. En el caso de la base imponible mínima para el cálculo de aportes, se fijó en 124.481,49 pesos, mientras que la máxima alcanzará los 4.045.590,45 pesos. Asimismo, el monto de la PUAM será 295.680,70 pesos y la Prestación Básica Universal (PBU) quedará en 169.075,53 pesos.
Tal como sucedió los meses anteriores, el decreto aclara que se trata de una suma de carácter de no remunerativo, por lo que no estará sujeto a descuentos ni será computable a los efectos de otros conceptos previsionales o asistenciales.
Decreto 109/2026:






