Tras el diagnóstico de un cáncer avanzado durante unas vacaciones en Brasil, Felipe inició su tratamiento en el país. Su familia habló de un proceso complejo y pidió continuar con el acompañamiento y las oraciones.

Luego de días de angustia e incertidumbre lejos del país, Felipe, el nene chaqueño de dos años que fue diagnosticado con un cáncer avanzado durante unas vacaciones familiares en Brasil, comenzó una nueva etapa de tratamiento en la Argentina. Su mamá, María de los Ángeles Solís, compartió un mensaje lleno de emoción en sus redes sociales en el que contó cómo atraviesan este momento y anticipó que el camino que viene será largo y complejo.
El niño se encuentra internado en el Hospital Garrahan, a donde llegó tras concretarse el traslado sanitario desde Brasil. Para la familia, ese paso representó un alivio fundamental, ya que permitió asegurar la continuidad de la atención médica y contar con la cobertura necesaria para afrontar el tratamiento.
«Estoy profundamente agradecida por todas las oraciones, por la preocupación y por la cantidad de mensajes que recibimos», expresó Solís al referirse al acompañamiento que recibieron desde que el caso tomó estado público. También señaló que Felipe llegó estable y destacó el trabajo de quienes hicieron posible el traslado.
La madre definió al pequeño como «un guerrero» y pidió fuerzas para atravesar lo que viene. Según explicó, los médicos estiman que la recuperación podría extenderse al menos un año , aunque el plazo dependerá de la evolución del tratamiento. «Se vienen meses difíciles, pero vamos a estar fuertes para él», aseguró.
En paralelo, la familia decidió cerrar las campañas solidarias que habían iniciado mientras permanecían en Brasil. «La solidaridad fue enorme y estamos eternamente agradecidos. Queremos que ahora esa ayuda llegue a otros chicos que estén pasando por situaciones similares», explicó.
El diagnóstico cambió por completo la rutina familiar. Tanto Solís como el padre del niño resolvieron instalarse en Buenos Aires para acompañarlo durante todo el proceso médico. «Nuestra vida va a girar alrededor de Felipe durante este tiempo», contó.
El caso generó una fuerte repercusión pública luego de que los familiares impulsaran una campaña para conseguir el traslado sanitario desde Florianópolis, donde el viaje familiar había comenzado como unas vacaciones desde Resistencia. Sin embargo, los síntomas que presentó el niño durante la estadía encendieron las alarmas y derivaron en estudios que confirmaron la presencia de tumores en distintas partes del cuerpo.
El caso de Felipe: cómo se descubrió la enfermedad
Felipe el pasado 24 de enero había viajado junto a su padre desde Resistencia hacia Brasil para pasar unos días de descanso. Durante el trayecto comenzó a mostrar señales preocupantes, como falta de apetito, rechazo a la comida e irritabilidad, síntomas que en un primer momento fueron atribuidos al cansancio del viaje.
Ya en Florianópolis, la situación no mejoró y el niño fue atendido en un centro de salud. Tras estudios más complejos en el Hospital Infantil Joana de Gusmão, los médicos detectaron tumores en el tórax, la médula espinal y los huesos orbitales. Uno de ellos fue diagnosticado como neuroblastoma, un cáncer infantil agresivo que suele avanzar de forma silenciosa y requiere tratamientos intensivos.
El pequeño permaneció en terapia intensiva y recibió transfusiones antes de ser trasladado a la Argentina. Ahora, en el Garrahan, los profesionales preparan el inicio de un tratamiento de quimioterapia general mientras se esperan los resultados finales de la biopsia. Para la familia comienza una etapa marcada por la complejidad del diagnóstico, pero también por la esperanza de acceder a uno de los centros pediátricos más importantes del país.

