
La crisis internacional escaló este miércoles tras una operación militar de Estados Unidos en la que incautó en el Atlántico Norte y el Caribe buques petroleros, incluidos la embarcación Bella 1 de bandera rusa acusados de violar sanciones. Trump anunció que entre 30 y 50 millones de barriles de crudo venezolano serán enviados a su país, con los ingresos controlados por Washington para supuestamente beneficiar al pueblo venezolano.
En tanto, el secretario de Estado Marco Rubio presentó un plan de tres fases para Venezuela: estabilización, recuperación y transición, basado en el control de la industria petrolera y sanciones económicas. En Caracas, por su parte, la presidenta encargada Delcy Rodríguez hizo reclamos contra estas acciones y pide que el petróleo incautado sea considerado en las negociaciones con EE.UU. sobre la venta de crudo.
Trump también se comunicó con el presidente colombiano Gustavo Petro y lo invitó a una reunión en la Casa Blanca, en medio de las tensiones regionales causadas por la intervención estadounidense.


