Aun así, la tendencia de los últimos meses muestra que la actividad económica está virtualmente estancada desde marzo.
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El índice líder de la economía marcó su sexta caída consecutiva en septiembre
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La economía de PBA cayó 1,8% en el tercer trimestre, pese al rebote de septiembre: ¿qué se proyecta a nivel nacional?

El EMAE mejoró 0,3% respecto de julio.
Actualidad TDF.
La consultora Equilibra había anticipado en su propia medición que el EMAE había trepado 0,5% en el mes en cuestión. Desde la entidad explicaron a Ámbito que, si bien se esperaba que en agosto pegue más el efecto de la suba de tasas, también era lógico que haya algún rebote en algunas actividades que venían cayendo mucho en los últimos meses, como por ejemplo la producción industrial de alimentos y bebidas, o el comercio.
El EMAE tuvo su incremento anual más acotado desde noviembre de 2024
En términos anuales, la economía avanzó 2,4%, aunque se trató de la menor variación desde noviembre de 2024. A nivel sectorial, los incrementos que más explicaron este crecimiento fueron los arrojados por bancos (+26,5%) y el rubro minero-petrolero (+9,3%).
En el otro extremo, los sectores que más incidieron a la baja fueron la industria (-5,1%) y el comercio (-1,7%). «Estos datos reflejan aun el escenario de una economía estancada y recesiva», señaló Tomás Amerio, economista en la Fundación Libertad y Progreso.
Mientras tanto, la construcción, otro sector con mucho peso en la economía, exhibió un alza anual del 1,5%.
Amerio sostuvo que «la alta incertidumbre previa a las elecciones ha generado una caída del consumo e inversión, y la salida de ahorro de la economía, desfinanciando la demanda interna». «Todo esto impacta negativamente sobre la actividad económica. Si el resultado de los comicios revierte la incertidumbre, también lo hará esta actitud precautoria de la gente y de las empresas, volviendo a darle impulso a la economía«, acotó.
Actividad económica: qué se espera hacia adelante
Los primeros datos adelantados de septiembre fueron adelantadores en indicadores vinculados a la construcción y la industria; ejemplos de ello fueron la producción automotriz, de carne, las escrituras, los despachos de cemento o el Índice Construya.
Distinto es el panorama para el consumo, ya que los indicadores de consumo masivo mostraron una tendencia negativa, a la vez que se contrajo el crédito a familias por la suba de tasas. En cuanto al consumo de bienes durables los datos fueron ambiguos, con subas en patentamientos de autos y motos, pero caídas en ventas a concesionarios y en préstamos prendarios.
«Con una perspectiva más larga, seguimos esperando un crecimiento errático, con meses con bajas o con crecimiento muy modesto, y concentrado en pocos sectores (petróleo, minería y agro) que difícilmente pueda traccionar una recuperación del empleo y los ingresos. Para 2025 estimamos un crecimiento 3,8% promedio, consistente con una caída de 0,1% medida diciembre contra diciembre», pronosticó LCG.





