El histórico relator murió a los 78 años en el Hospital Italiano de Vicente López, pero un error en el traslado hizo que su cuerpo fuera llevado directamente al crematorio, sin permitir que familiares y allegados pudieran despedirlo como estaba previsto.

La despedida al periodista y relator Marcelo Araujo quedó atravesada por un hecho inesperado que generó malestar entre sus familiares y allegados. Un error administrativo provocó que el coche fúnebre trasladara directamente el cuerpo al crematorio, sin pasar por la instancia prevista para el velatorio.
Según informaron allegados, la equivocación impidió que sus seres queridos pudieran darle el último adiós en las condiciones que habían organizado. La situación, lejos de resolverse, sumó angustia en un momento ya cargado de dolor.
Frente a ese escenario, quienes estaban presentes improvisaron una despedida en el lugar. Formaron una ronda, compartieron palabras en su memoria y lo homenajearon con un aplauso cerrado que funcionó como gesto colectivo ante la imposibilidad del ritual previsto.
El fallecimiento de Araujo se produjo el lunes 16 de marzo, a los 78 años, en el Hospital Italiano de Vicente López, donde permanecía internado por un problema de salud que se agravó en los últimos días. La noticia fue confirmada por el periodista Néstor Centra.
La muerte del relator generó una amplia repercusión en el ambiente deportivo y mediático. Canales de televisión, colegas y figuras del fútbol recordaron su estilo y su aporte a las transmisiones que marcaron época.
Araujo construyó una de las trayectorias más reconocidas del periodismo deportivo argentino. Fue la voz de Fútbol de Primera en El Trece y se convirtió en una referencia durante las décadas de 1990 y 2000, cuando las transmisiones del fútbol local alcanzaban altos niveles de audiencia.
Más adelante, también encabezó las emisiones del programa Fútbol Para Todos entre 2009 y 2015, consolidando su presencia como uno de los relatores más influyentes del país.

