Los agentes de ICE corrieron y capturaron a varios feligreses en una nueva avanzada del gobierno de los Estados Unidos contra los inmigrantes. Los agentes con sus rostros cubiertos y fuertemente armados bloquearon los accesos al estacionamiento con sus vehículos, lo que obligó a muchos de los miembros a permanecer horas refugiados en la iglesia.
Aguilón insistió particularmente en que los agentes, armados y encapuchados, interrumpieron un “acto religioso” que está contemplado en la Biblia.
Guillermo Torres, director de políticas migratorias de Clérigos y Laicos Unidos por una Justicia Económica (CLUE), organización religiosa que lideró la estrategia de la “respuesta rápida”, advirtió que el violento incidente es una demostración más de “la crueldad” de ICE y de la falta de respeto por la iglesia.
Esta no es la primera vez que religiosos denuncian que los operativos migratorios tienen a las iglesias como blanco. De hecho, el año pasado agentes del ICE ingresaron sin permiso a la sede de una iglesia cristiana.
“Nos hizo cuestionarnos a qué punto ha llegado nuestro país y pensar que no podemos estar seguros ni siquiera en nuestras iglesias”, denunció Aguilón, que agregó que las iglesias deben seguir siendo un “santuario”.





