El animal se adentró en el Club Náutico de San Isidro durante una ola de calor y se convirtió en la atracción inesperada del día.
Este no es el primer caso de un carpincho interactuando en áreas urbanas. En septiembre, uno de estos roedores sorprendió a los vecinos del barrio de Recoleta al aparecer en el cruce de Juncal y Austria.
La confusión del animal por el ruido del tránsito lo llevó a buscar refugio debajo de un auto estacionado, donde fue protegido por los residentes. Finalmente, agentes de la Comisaría Vecinal 2 y la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA) lo trasladaron al Ecoparque de la Ciudad.
La presencia de carpinchos en zonas urbanas ha sido un fenómeno recurrente, atribuido a la expansión de áreas residenciales en lugares que anteriormente formaban parte de su hábitat natural.



