Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz. El anuncio impulsa a los futuros de Wall Street, vuelan las bolsas asiáticas y provocó una fuerte caída del petróleo ante la expectativa de una normalización del comercio energético global.
Estados Unidos e Irán anunciaron un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más estratégicas del planeta, en un movimiento que podría marcar el inicio de una desescalada en las tensiones que afectaron al mercado petrolero durante las últimas semanas. La noticia tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales: el crudo Brent, la referencia mundial del petróleo, cayó un 5% hasta los u$s82,91 por barril. Por su parte, el crudo estadounidense bajó un 5,5% hasta los u$s80,21, ambos tocaron su nivel más bajo desde principios de marzo.
En tanto, los futuros de Wall Street avanzaron impulsados por una mejora en el apetito por riesgo, y los principales mercados asiáticos abren con una fuerte suba en torno al 6%. Sin embargo, los precios del crudo siguen estando unos u$s10 por barril por encima de los niveles previos al ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero, y podrían pasar muchos meses antes de que vuelvan a los niveles anteriores a la guerra.


