La causa ya reúne al menos 12 hechos y un perjuicio superior a los $23 millones. En el último procedimiento, realizado en Resistencia, la Policía secuestró documentación y anotaciones con información bancaria que serán analizadas por la Justicia.

La investigación por una serie de presuntas estafas contra jubilados, pensionados y adultos mayores sumó un nuevo allanamiento en Resistencia, donde la Policía secuestró documentación y anotaciones con datos vinculados a tarjetas bancarias.
El procedimiento se realizó durante la tarde del martes en un departamento de la capital chaqueña y estuvo a cargo de efectivos de la División Delitos Tecnológicos, con intervención de la Fiscalía de Investigación Penal Nº 13.
Al ingresar al inmueble, los agentes constataron que no había personas en el lugar. El propietario del edificio facilitó entonces el acceso al departamento, en presencia de un testigo.
Durante la requisa fueron secuestrados documentos correspondientes a una motocicleta Honda Biz 125, un formulario de transferencia y una hoja que contenía distintas anotaciones.
Entre esos registros, según informó la Policía, había información relacionada con tarjetas de crédito y débito, códigos de seguridad y números telefónicos.
Los elementos quedaron a disposición de la Justicia y serán analizados para determinar si tienen vinculación con las maniobras investigadas.
Una causa que ya reúne al menos 12 estafas
El nuevo procedimiento se enmarca en una investigación que lleva adelante el Equipo Fiscal Nº 13, a cargo del fiscal Víctor Recio, junto con áreas especializadas de la Policía del Chaco.
La causa permitió hasta el momento relacionar al menos 12 hechos registrados en Resistencia y otras localidades de la provincia, con un perjuicio económico que superaría los $23 millones.
De acuerdo con la hipótesis investigativa, los sospechosos se presentaban en los domicilios de las víctimas con distintos argumentos, entre ellos supuestas devoluciones de dinero o trámites relacionados con planes de ahorro.
De esa manera conseguían datos personales, fotografías de documentos y escaneos del rostro de los damnificados. Esa información habría sido utilizada posteriormente para superar sistemas de validación biométrica y solicitar préstamos que las víctimas nunca habían pedido.
Una vez obtenido el dinero, los fondos eran transferidos hacia otras cuentas bancarias o billeteras virtuales. En algunos de los casos investigados, las víctimas también habrían sido acompañadas para realizar extracciones de efectivo.
Un detenido y sospechosos prófugos
La investigación ya había derivado el 3 de septiembre en allanamientos realizados en Resistencia y Fontana. Durante uno de esos procedimientos fue detenido C.J.G., de 30 años, quien posteriormente declaró como imputado y permanecía privado de su libertad. En su domicilio fueron secuestrados dos teléfonos celulares para ser peritados.
Días después, durante la mañana del 7 de septiembre, efectivos de Cibercrimen localizaron en la zona de García Merou y Necochea a P.M.C., de 40 años, señalado como uno de los principales investigados.
Al advertir la presencia policial, el sospechoso escapó por los techos de inmuebles vecinos y logró eludir el operativo. Las tareas para localizarlo continuaron durante varias horas y, en el marco de esos procedimientos, fue secuestrado un Peugeot 208 blanco que habría sido utilizado en algunas de las maniobras investigadas. También se incorporaron a la causa un teléfono iPhone, un reloj inteligente Huawei y la llave del vehículo.
La investigación continúa con el análisis de los dispositivos y la documentación secuestrada, la búsqueda de los sospechosos que permanecen prófugos y el seguimiento del dinero presuntamente obtenido mediante las estafas.
Además, los investigadores buscan establecer si existen otros damnificados que todavía no hayan denunciado las maniobras.

