Secuestraron celulares, municiones y registros de cámaras en un operativo, mientras la investigación profundiza la posible participación de terceros.

La investigación por el homicidio de Jonathan Romero, de 30 años, avanza con nuevos allanamientos realizados en las últimas horas en Resistencia. En un procedimiento vinculado a la causa, caratulada como «Supuesto Homicidio Agravado por el Uso de Arma de Fuego», la Policía secuestró teléfonos, cartuchos y material que podría aportar datos relevantes para esclarecer el hecho.
El operativo se llevó adelante anoche, pasadas las 22, en una vivienda ubicada sobre calle Baltazar Tatalo Domínguez al 2700, en el barrio Barberán. Allí, efectivos de la División Delitos Contra las Personas incautaron varios celulares, cuatro cartuchos calibre 9 milímetros sin percutar y dos tarjetas de memoria pertenecientes a sistemas de videovigilancia.
Estos nuevos elementos se suman a los avances registrados en las horas previas, cuando los investigadores informaron el hallazgo del arma de fuego que habría sido utilizada en el crimen. La línea investigativa apunta a reconstruir no solo la secuencia del ataque, sino también el circuito del arma.
En ese marco, ayer fue detenido Cristian Maximiliano Pared , de 26 años, señalado como el presunto proveedor del arma utilizada por Damián Escalante, quien está acusado como autor de los disparos. La detención refuerza la hipótesis de que hubo más de una persona involucrada en el homicidio.
El caso
El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo , en el contexto de una fiesta en la zona de avenida Chaco al 3200. Allí se produjo un altercado que terminó con Romero herido de bala y posteriormente encontrado en la vía pública. Fue trasladado al hospital Perrando, donde murió a causa de las lesiones.
Escalante se mantuvo prófugo durante varias horas hasta que se entregó el lunes . Desde entonces permanece detenido, al igual que su madre, también vinculada a la causa.
La abogada defensora, Gabriela Tomljenovic, planteó que«la carátula es de homicidio para los dos» , en referencia a Escalante y su madre, aunque aclaró que la imputación formal aún no está definida. «Hasta que no se le tome declaración de imputado, tampoco vamos a saber qué imputación se le hace formalmente», explicó.
La defensa, en línea con lo expuesto por el abogado Ricardo Osuna, sostiene que el hecho podría encuadrarse como legítima defensa o un exceso en la misma. Según esa versión, Escalante habría sido atacado previamente con un arma blanca por Romero. El propio acusado difundió un video en redes sociales en el que pidió disculpas a la familia de la víctima y afirmó haber reaccionado tras una agresión.
Familiares del imputado respaldaron ese planteo y aseguraron que el hombre presentaba una herida cortante en el brazo antes del ataque.
Con la incorporación de nuevas pruebas y la detención de otro sospechoso, la causa amplía su alcance y se centra ahora en determinar con precisión el rol de cada uno de los involucrados.

