Las unidades certificadas pasan por controles técnicos de hasta 150 puntos, cuentan con cobertura oficial y pueden mantener el beneficio con los services realizados en la red Toyota. La garantía, además, es transferible y válida en concesionarios de todo el país.

Comprar un auto usado suele traer una pregunta inevitable: qué ocurrió con ese vehículo antes de llegar a manos de su nuevo propietario y qué respaldo tendrá si aparece algún problema. Frente a esa incertidumbre, Toyota junto a Derka y Vargas ampliaron su programa de vehículos usados certificados y sumaron alternativas que permiten mantener cobertura oficial durante varios años .
«En muchos casos significa que hay autos usados que tienen más garantía que algunos 0 km que hoy están en el mercado», explicó Martín Trejo, asesor de Derka y Vargas, durante una entrevista en la que detalló junto a Alberto Pellegrini cómo funciona el sistema.
La propuesta parte de una condición central: el vehículo no obtiene la certificación simplemente por ser Toyota. Antes debe ingresar a un concesionario oficial, superar una inspección técnica y cumplir requisitos relacionados con su antigüedad, kilometraje y documentación.
«Es una gran oportunidad para quien todavía no está en el mundo Toyota de poder ingresar por un usado con esta tranquilidad», señaló Trejo.
Pellegrini remarcó además que la cobertura queda documentada. «Es una garantía escrita que te da Toyota con Derka y Vargas. El cliente elige el vehículo, firma la garantía y, con el transcurrir del tiempo y los services oficiales, se va cumpliendo esa garantía», indicó.
Qué cubre la garantía y cómo se llega hasta los 10 años
El programa de Usados Certificados Toyota contempla una garantía adicional de 12 meses o 20.000 kilómetros, lo que ocurra primero, para las unidades que califican dentro de la categoría correspondiente.
La cobertura comienza una vez finalizada la garantía original de fábrica si todavía estuviera vigente. Si el vehículo ya no cuenta con esa protección, comienza desde el momento en que el concesionario entrega el usado certificado al comprador.
Durante ese período, Toyota cubre reparaciones de piezas que presenten defectos de material o fabricación bajo condiciones normales de utilización, de acuerdo con los términos de la garantía.
A ese sistema se suma Toyota 10 , el esquema mediante el cual determinadas unidades pueden continuar accediendo a cobertura oficial hasta alcanzar los diez años de antigüedad, siempre que se encuentren comprendidas dentro del programa y continúen realizando sus mantenimientos en la red oficial.
Trejo explicó que actualmente el sistema alcanza a vehículos más recientes y sostuvo que una de las principales condiciones para conservar el beneficio es respetar los services previstos por la marca. «La única condición para mantener la garantía es seguir haciendo los services oficiales», afirmó.
Por eso, hablar de «diez años de garantía» no significa que un usado adquirido, por ejemplo, con seis años de antigüedad reciba otros diez años desde el momento de la compra. En las unidades alcanzadas por Toyota 10, la cobertura puede acompañar al vehículo hasta completar el período máximo previsto por el programa, sujeto a sus condiciones y mantenimientos oficiales.
Antes de ser certificado, además, el auto es sometido a una revisión técnica. «La unidad usada que ingresa por un concesionario oficial Toyota pasa por una revisión de 150 puntos y, a partir de esa revisión, se otorga la certificación», explicó Trejo.
Certificación Oro y Plata: ¿Cuáles son las diferencias?
Toyota divide sus Usados Certificados en dos categorías, de acuerdo con la antigüedad del vehículo, el kilometraje, la inspección realizada y la cobertura que obtiene.
Para acceder a la Certificación Oro, la unidad debe tener hasta diez años de antigüedad y un máximo de 200.000 kilómetros. También debe contar con la documentación al día y superar un checklist de 150 puntos, efectuado por técnicos capacitados por la marca.
La garantía Oro brinda una cobertura de piezas similar a la contemplada para los vehículos Toyota 0 km y otorga un año adicional o 20.000 kilómetros, lo que ocurra primero. «La Oro es la más completa», explicó Pellegrini. Además, aquellas unidades que reúnen las condiciones previstas pueden quedar comprendidas dentro de Toyota 10.
La Certificación Plata, en cambio, admite vehículos de hasta 15 años de antigüedad y también hasta 200.000 kilómetros. En esos casos se realiza una inspección de 50 puntos y la garantía se concentra principalmente en componentes de motor y transmisión.
El programa ya incluye también vehículos híbridos usados. «Ya tenemos usados híbridos como Corolla y Corolla Cross», señaló Pellegrini.
La aprobación definitiva de cada unidad y la emisión de la garantía dependen de Toyota Argentina. Por ese motivo, la certificación no puede realizarse de manera particular ni en talleres o agencias que no pertenezcan a la red oficial.
Una garantía que puede transferirse y utilizarse en todo el país
Otro de los puntos relevantes es que la garantía está asociada al vehículo y no solamente a la persona que lo compró. «La garantía es transferible», confirmó Pellegrini. Esto significa que, si el propietario vende la unidad antes de que finalice el plazo de cobertura, el beneficio puede continuar con el nuevo titular bajo las condiciones establecidas por Toyota.
Además, cualquier reclamo comprendido dentro de la garantía puede realizarse en un concesionario oficial Toyota de cualquier punto del país , independientemente de dónde haya sido comprado el vehículo.
En Chaco, Derka y Vargas cuenta con sucursales en Resistencia, Presidencia Roque Sáenz Peña, Charata y Villa Ángela, que trabajan con un mismo stock provincial de usados.
«En toda la provincia utilizamos el mismo stock y se puede consultar en el sitio web. De todas maneras, recomendamos llamar o acercarse a los concesionarios porque se actualiza permanentemente», indicó Trejo. La empresa también trabaja con vehículos multimarca para facilitar operaciones de recambio y toma de unidades.
Los concesionarios atienden de lunes a viernes de 7.30 a 12 y de 15.30 a 19.30, aunque los asesores comerciales mantienen canales de contacto con los clientes fuera de la consulta presencial.
Para Trejo, el diferencial del sistema pasa justamente por reducir una de las mayores incertidumbres al momento de buscar un usado: «En el mercado hay mucha oferta, pero muchas veces no se tiene la tranquilidad de saber si el auto está bien o si funciona de manera óptima».

