Las últimas encuestas del Indec muestran un escenario de cautela empresaria: la industria también señala al mercado interno como principal obstáculo, mientras se enfrían las expectativas de inversión y contratación.

La debilidad del consumo interno se consolida como una de las principales preocupaciones para supermercados e industrias, dos sectores clave en la generación de empleo privado registrado. Las últimas encuestas de Tendencia de Negocios del Indec muestran que cada vez más empresas identifican la falta de demanda como el principal obstáculo para producir, invertir y ampliar sus planteles.
Entre las industrias relevadas, el 52,9% señaló a la insuficiencia de la demanda interna como el factor que más limita la producción, frente al 51,8% registrado en la encuesta anterior. La situación es todavía más marcada entre los supermercados: el 63,6% ubicó al consumo como su principal condicionante, por encima del 57,3% de la medición previa y del 55% registrado en diciembre.
Los resultados reflejan las dificultades que atraviesan dos de los sectores con mayor peso dentro del mercado laboral formal. Según los datos oficiales, el comercio emplea a unos 1.219.600 trabajadores asalariados registrados del sector privado, mientras que la industria reúne aproximadamente 1.108.300 puestos. En conjunto, concentran cerca del 38% del empleo privado formal.
El deterioro de la demanda también se observa en los indicadores de actividad. En mayo, último dato disponible del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), el comercio registró una caída interanual del 4,3%, mientras que la industria retrocedió un 5,6%.
A su vez, las ventas de los supermercados acumularon una disminución del 9,2% entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, mientras que la producción industrial cayó un 3,4% durante el mismo período.
El escenario tuvo además consecuencias sobre el empleo. Desde el inicio de la actual gestión nacional, la industria perdió alrededor de 85.600 puestos de trabajo registrados y el comercio otros 13.600.
El investigador del IAG, Hernán Herrera, vinculó esos números directamente con las dificultades para impulsar nuevas inversiones. «Hoy en la encuesta industrial, el Indec muestra que sigue profundizándose el principal motivo para no invertir, que es la falta de demanda interna».
Desde la consultora Vectorial apuntaron en la misma dirección: «Buena parte de la economía no invierte no porque le falten dólares para endeudarse, sino porque la demanda que justificaría esa inversión no está».
La consultora también relativizó el impacto que podría tener una mayor disponibilidad de financiamiento en dólares para empresas no exportadoras. «Una empresa del sector industrial o de servicios que opera con capacidad ociosa y ve caer sus ventas en términos reales no va a tomar un crédito en dólares para expandir su producción, independientemente de si ese crédito está o no disponible. La restricción no es tanto financiera como real».
Capacidad instalada todavía en niveles bajos
Otro de los indicadores que refleja la cautela empresarial es la utilización de la capacidad instalada. De acuerdo con el Indec, las fábricas utilizaron en promedio el 57,6% de sus instalaciones durante el primer semestre del año.
El porcentaje se mantuvo prácticamente sin cambios frente al 57,3% registrado durante el mismo período de 2025 y apenas por encima del 55,6% de la primera mitad de 2024.
Estos niveles están todavía lejos de los rangos en los que habitualmente aumenta la necesidad empresarial de realizar inversiones para ampliar la capacidad productiva o evitar cuellos de botella.
Supermercados: ninguno prevé contratar personal
Las expectativas laborales de los supermercados también dejaron una señal de alerta. Ninguna de las empresas consultadas por el Indec anticipó que aumentará su cantidad de empleados durante el próximo mes. El 87,5% respondió que espera mantener sin cambios su dotación de trabajadores, mientras que el 12,5% proyectó una reducción.
La perspectiva tampoco es alentadora entre las industrias. Apenas el 4,1% de las empresas espera incrementar su personal, mientras que el 78,8% anticipa que mantendrá el nivel actual y el 17,1% prevé una disminución de su plantel.
Los resultados muestran que la debilidad del mercado interno no solo condiciona los niveles actuales de producción y ventas, sino que también limita las perspectivas de inversión y generación de empleo en dos de los sectores con mayor peso dentro de la economía formal.

