Hace apenas unos días que el exjefe de Gabinete dejó su cargo y en el Gobierno se respira otro clima. Salen a la luz cuestiones de su gestión. Sorpresa presidencial. Dudas sobre su futuro económico.
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A una semana de su renuncia, el Gobierno gana confianza y crecen dudas sobre el exfuncionario.
“Alivio” y “nos volvimos a entusiasmar” son expresiones que resumen el sentimiento predominante en el gabinete tras la salida de Manuel Adorni. Pasó sólo una semana desde el cambio y, sin embargo, más de uno asevera que “parece otro gobierno”. Es que desde marzo, cuando comenzó el escándalo con el exjefe de ministros, el gobierno perdió la impronta, dejó de establecer agenda, “atajaba -cuando podía- penales”, explican en tono mundialista.
La gestión también se vio resentida, Adorni prácticamente no coordinaba al gabinete y su inacción terminaba frenando la gestión. La interna entre Santiago Caputo y Karina Milei, si bien no figuraba en la primera plana de los medios, continuaba sigilosa paralizando aún más la gestión. “No había con quién consultar”, explican en la Casa Rosada.

