La demanda de pesos suele ser baja en septiembre, lo cual favorece una mayor presión sobre el dólar. A eso se le suma cierta tensión de principio de mes producto del atesoramiento de los ahorristas y los pagos de las tarjetas de crédito.
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El dólar global avanza ante las expectativas de una suba en las tasas de interés de la Fed

El dólar mayorista subió apenas 1,6% en agosto, en línea con la inflación proyectada y, en lo que va del año, subió 3,7% (+$53,50) frente a una variación acumulada de más de 20%. Si bien en agosto hubo una demanda moderadamente más alta, jugó un rol clave la intervención oficial en los mercados alternativos para que no se acelerara la devaluación de la moneda. Otro factor crucial son las elecciones de cara a 2027, que los inversores empiezan a mirar con más detalle.
La demanda de pesos suele ser baja en septiembre, lo cual favorece una mayor presión sobre el dólar. A eso se suma que, a principios de mes, los ahorristas compran divisas para atesorar y se realizan los pagos de las tarjetas de crédito, que mantienen una demanda relativamente alta al inicio del mes.

