La Administración Provincial del Agua realiza tareas de mantenimiento y modernización en las estaciones de bombeo del Área Metropolitana con el objetivo de garantizar su funcionamiento frente a un escenario de lluvias superiores a lo normal durante la próxima primavera.

Con el pronóstico que anticipa la posible llegada del fenómeno climático El Niño durante la próxima primavera, el Gobierno provincial intensificó los trabajos de mantenimiento preventivo en las estaciones de bombeo que integran el sistema de defensas contra inundaciones del Área Metropolitana del Gran Resistencia.
Las tareas, ejecutadas por la Administración Provincial del Agua (APA), forman parte de un plan integral destinado a optimizar la infraestructura hídrica y asegurar que los equipos se encuentren en condiciones de responder ante eventuales precipitaciones por encima de los valores habituales.
El organismo explicó que las intervenciones buscan fortalecer la capacidad operativa del sistema de bombeo, considerado una pieza clave para el drenaje del agua en situaciones de lluvias intensas y para reducir el riesgo de anegamientos en distintos sectores del Gran Resistencia.
Entre los trabajos realizados se encuentra la adecuación de accesorios para una motobomba marca Wilo, el inicio de la reparación de grupos de bombeo, la reposición de cableado en la Estación de Bombeo Nº 2 «Ávalos» y la mejora del sistema de refrigeración de los tableros eléctricos en la Estación de Bombeo Nº 8 «María Cristina».

Desde la APA señalaron que estas tareas forman parte de un programa permanente de mantenimiento y modernización de la infraestructura hídrica, orientado a incrementar la confiabilidad de las estaciones de bombeo, prolongar la vida útil de los equipos y garantizar su correcto funcionamiento cuando las condiciones climáticas así lo demanden.
Asimismo, remarcaron que la estrategia preventiva apunta a reforzar las defensas contra inundaciones antes del inicio de la temporada de mayores precipitaciones, priorizando la eficiencia operativa del sistema y la protección de las comunidades que integran el Área Metropolitana del Gran Resistencia frente a posibles eventos meteorológicos de mayor intensidad.

