La crecida del río en Puerto Vilelas, Colonia Benítez, Barranqueras e Isla del Cerrito, localidades más golpeadas por la emergencia hídrica, obligó a que numerosas familias debieran abandonar sus hogares y otras permanecen aisladas por el avance del agua.
La crecida del río Paraná profundiza la emergencia hídrica en el Chaco y mantiene en alerta a las localidades ribereñas. Según el reporte del Comité Provincial de Emergencia citado en la información difundida, 2.201 personas resultaron afectadas en total, entre evacuadas y autoevacuadas.
Puerto Vilelas es uno de los sectores más golpeados, con 1.321 personas fuera de sus hogares. Además, otras 360 personas permanecen aisladas en las zonas de Isla Soto y Colonia Tacuarí, donde la asistencia se realiza mediante embarcaciones.
En Colonia Benítez, especialmente en la zona de Antequeras, se reportaron 443 personas afectadas. En Barranqueras, la cifra asciende a 253 evacuados pertenecientes a 74 hogares, mientras que Isla del Cerrito registra 142 personas evacuadas.
El avance del agua también genera dificultades en la conectividad. En Isla del Cerrito, la inundación afectó sectores de la Ruta Provincial 63, complicando la circulación terrestre.
CUANDO EL AGUA AVANZA
La emergencia afecta la vida cotidiana de cientos de familias, que necesitan alimentos, atención sanitaria y lugares seguros donde permanecer mientras continúe la creciente.
Algunos damnificados optaron por instalar carpas y casillas a la vera de las rutas para mantenerse cerca de sus viviendas y pertenencias, ante el temor de sufrir robos durante su ausencia.
Mientras tanto, los organismos de emergencia mantienen tareas de monitoreo, asistencia sanitaria y distribución de mercadería, especialmente en los sectores donde el acceso terrestre resulta complicado o imposible.
VIGILANDO LOS RÍOS
Las autoridades continúan vigilando los niveles del Paraná en Barranqueras y del Paraguay en Isla del Cerrito. Aunque el pronóstico meteorológico para este miércoles 28 de octubre anticipa condiciones estables en el área del Gran Resistencia, la evolución de los ríos seguirá siendo determinante para las próximas jornadas.
Con más de 2.200 personas afectadas, la emergencia continúa abierta. La prioridad es sostener la asistencia a los damnificados, garantizar el acceso a las zonas aisladas y seguir de cerca el avance del agua en las localidades más vulnerables.
Las cifras corresponden al reporte citado y deben contrastarse con el último parte oficial disponible antes de su publicación.

