La política de licuación de salarios, el derrumbe del consumo y apertura de las importaciones ya provocó el cierre de cerca de 30 mil empresas.
Cerca de 30 mil empresas ya bajaron sus persianas desde el inicio del gobierno de Javier Milei como consecuencia de la política económica que el líder libertario impulsa en tándem con Luis Caputo. La licuación de salarios, el derrumbe del consumo y la apertura indiscriminada de las importaciones conforman una auténtica tormenta perfecta para la producción nacional. En ese camino otra empresa alimenticia anunció que abrió un concursos preventivo de crisis y busca evitar la quiebra.
Se trata de la alimenticia Frutafiel S.A.S. que posee en General Ramírez, en la provincia de Entre Ríos, su planta de elaboración de bebidas de distintos tipo y de algunos alimentos como fideos y dulces.


