La empresa volvió a operar con dos aeronaves luego de permanecer casi dos semanas sin vuelos. El nuevo accionista mayoritario aseguró que detectó información falsa e irregularidades durante el proceso de auditoría y anticipó posibles acciones legales contra la conducción anterior.

Después de casi dos semanas sin operar, Flybondi anunció la reanudación parcial de sus vuelos y atribuyó la crisis que paralizó a la compañía a una presunta «mala gestión corporativa» de la administración anterior. El nuevo accionista mayoritario, COC Global Enterprise, informó que inició una investigación interna tras detectar supuestas irregularidades e inconsistencias durante el proceso de auditoría de la empresa.
La aerolínea de bajo costo, que no realizaba vuelos desde el 2 de julio, volvió a operar con dos aviones y aseguró que incorporará otros seis de manera progresiva en los próximos días para recuperar una flota de ocho aeronaves y normalizar el servicio.
La paralización de la compañía dejó más de 125 vuelos cancelados y miles de pasajeros afectados. Durante ese período, Flybondi llegó a contar con un solo avión operativo debido a inconvenientes con proveedores de combustible, entre ellos YPF, y con los lessors, las empresas que financian el leasing de las aeronaves. Al mismo tiempo, varios aviones permanecían en el exterior para tareas de mantenimiento.
Según informó la empresa, en la primera jornada de reactivación se realizaron diez operaciones. El vuelo inaugural fue entre Ezeiza y Bariloche, con 62 pasajeros sobre una capacidad de 189 asientos.
No obstante, la recuperación aún es parcial. En las primeras horas de operación se registraron demoras en vuelos hacia Posadas y Mendoza, mientras que para este jueves ya figuraba cancelado un servicio programado entre Ezeiza e Iguazú.
Acusaciones contra la gestión anterior
En un duro comunicado, Flybondi sostuvo que el proceso de due diligence iniciado por COC Global Enterprise tras convertirse en el principal inversor detectó «divergencias sustanciales» entre la información presentada por la conducción saliente y la situación real de la empresa.
La auditoría, que finalizará el 31 de julio, concluyó de manera preliminar que el plan de negocios con el que la compañía operó en los últimos años se apoyaba en información presuntamente falsa y en una estrategia «plagada de irregularidades de tinte fraudulento», que habría perjudicado tanto a los accionistas como a trabajadores y pasajeros.
A raíz de esos hallazgos, la nueva administración justificó la remoción de la anterior cúpula directiva y advirtió que evalúa iniciar acciones legales por los daños ocasionados.
Plan para normalizar la operación
La empresa explicó que la interrupción de los vuelos respondió a un «impasse técnico» necesario para corregir problemas heredados y aseguró que ya puso en marcha un plan de recuperación de flota con el objetivo de restablecer la operación «en el menor tiempo posible».
Además, informó que modificó su estrategia de comercialización de pasajes para adecuar la venta a la cantidad de asientos realmente disponibles y evitar nuevos inconvenientes con los pasajeros.
Como parte del proceso de reestructuración, Flybondi también mantiene suspendidos desde el 7 de julio a pilotos y tripulantes hasta el 30 de septiembre. La compañía aclaró que esas suspensiones podrán levantarse de manera temporal cuando sea necesario cubrir las operaciones programadas.
La nueva conducción afirmó que buscará trabajar junto con las autoridades, acreedores, empleados y pasajeros para recuperar la sustentabilidad de la aerolínea y restablecer la normalidad de sus servicios.

