Un trabajo que se reenvían los jefes provinciales advierte que el sistema logístico no está preparado para pasar de 128 toneladas a casi 200 toneladas que se deberán transportar en los próximos años por el desarrollo de sectores clave. Análisis de los puntos críticos que toma el relevamiento. Preocupan rutas que comenzaron a asfaltarse en el gobierno de Menem, pero que siguen inconclusas. Rehacer una ruta, diez veces más caro que mantenerla.
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El estado de las rutas atenta contra el desarrollo. El costo de mantener vs el costo de reconstruir.
Mientras el Gobierno apuesta a que Vaca Muerta, la minería y el agro expliquen buena parte del crecimiento de los próximos años, un informe reservado que comenzó a circular entre gobernadores pone el foco sobre un cuello de botella para el desarrollo de estos sectores: el estado de la infraestructura logística argentina.
El documento, al que accedió Ámbito, sostiene que el desafío ya no pasa únicamente por atraer inversiones o mejorar las condiciones macroeconómicas, sino por contar con rutas, ferrocarriles, puertos y pasos fronterizos capaces de absorber el fuerte incremento del transporte de cargas que proyecta la economía. Según el relevamiento, el sistema logístico argentino deberá pasar de movilizar unos 128 millones de toneladas anuales a casi 194 millones hacia 2035, impulsado por el crecimiento del litio, el cobre, los hidrocarburos y una producción agropecuaria que también seguirá expandiéndose.

