El presidente del Concejo Municipal advirtió por las faltas de tránsito y la proliferación de basurales, y pidió reforzar los controles con tecnología y mayor compromiso ciudadano.

El presidente del Concejo Municipal de Resistencia, Alejandro Aradas, expresó su preocupación por las reiteradas infracciones de tránsito y las conductas que afectan la limpieza urbana, y planteó la necesidad de reforzar los controles mediante nuevas tecnologías y una mayor participación de los vecinos.
Según sostuvo, en la ciudad se volvieron habituales prácticas como cruzar semáforos en rojo o arrojar residuos en la vía pública, situaciones que, advirtió, generan riesgos para la seguridad y complican el mantenimiento del espacio urbano.
«Naturalizamos que se cruce un semáforo en rojo o que se arrojen residuos en la vía pública. Son conductas que ponen en riesgo la seguridad de las personas y afectan directamente la limpieza y el orden de nuestra ciudad», afirmó.
Aradas también señaló que muchas de estas situaciones quedan registradas y son difundidas a través de redes sociales y plataformas digitales, lo que vuelve más visible la reiteración de determinadas faltas.
En ese contexto, consideró necesario avanzar en la incorporación de tecnología para ampliar la capacidad de fiscalización. Resistencia ya cuenta con cámaras de seguridad y sistemas de monitoreo en distintos sectores, mientras el Municipio prevé sumar nuevos dispositivos destinados a detectar infracciones.
El titular del Concejo Municipal vinculó además el crecimiento de la ciudad con la necesidad de reforzar tanto los controles como la responsabilidad individual. En particular, apuntó contra la generación de basurales y el incumplimiento de las normas de tránsito.
«Desde el Municipio hacemos un gran esfuerzo para ordenar la ciudad, mejorar los servicios y mantener limpios los espacios públicos, pero no alcanza solamente con el trabajo municipal. Necesitamos que cada vecino haga su parte», sostuvo.
Finalmente, remarcó que el cuidado del espacio público y el cumplimiento de las normas requieren una tarea conjunta entre el Estado municipal y la comunidad. «Cuidar Resistencia es una responsabilidad compartida», concluyó.

