PAGÓ EXEN ANTES DE LOS ALLANAMIENTOS Y USÓ SU MEMBRESÍA EN PARAGUAY: «NOS PREGUNTAMOS QUÉ PASA CON NUESTRA PLATA»

El kinesiólogo Lucas Montanar había renovado su cuota apenas una semana antes del operativo. Durante unas vacaciones descubrió que su plan seguía vigente en las sedes paraguayas y contó la experiencia en redes, donde otros socios compartieron el mismo reclamo.

Los allanamientos y el posterior cierre de los gimnasios Exen dejaron a numerosos socios de Resistencia con cuotas ya pagadas y sin posibilidad de utilizar las instalaciones. Entre ellos estaba Lucas Montanar, kinesiólogo, fisiatra y creador de contenido, quien había abonado su membresía apenas una semana antes de los procedimientos.

Sin embargo, unas vacaciones programadas en Paraguay terminaron dando lugar a una situación inesperada: el plan que había contratado también le permitía ingresar a las sedes de Exen fuera de Argentina, por lo que decidió aprovecharlo.

«Quiero aclarar que no me fui solo para hacer eso. Justo viajé de vacaciones y aproveché la oportunidad. Yo la semana anterior de los allanamientos había pagado la membresía. Ahora estoy buscando gimnasio en Resistencia», explicó Montanar. La posibilidad surgió porque su información continuaba cargada en el sistema de la cadena. «Tenían los datos guardados, porque se pagaba un plan que permitía ingresar a todas las sedes de Exen, no solo en Argentina», contó.

Así, durante una semana, él y su novio utilizaron distintas instalaciones de la firma en Paraguay. «Fuimos con mi novio y fuimos una semana entera para hacer valer nuestra cuota. Fue una experiencia entretenida», relató.

De la indignación al contenido viral

La situación rápidamente llamó la atención de sus seguidores. Montanar comenzó a publicar videos mostrando las instalaciones paraguayas y recibió numerosos mensajes de otros usuarios de Exen. «Con otros miembros del gimnasio compartimos la indignación de preguntarnos qué pasa con nuestra plata. Aproveché el viaje para mostrar cómo era el gimnasio Exen allá», señaló.

La repercusión creció y algunos seguidores incluso le pidieron que consultara a los trabajadores paraguayos si conocían lo sucedido con las sucursales argentinas. «Subí los videos y me pedían que le pregunte a la gente si sabían lo que estaba pasando en Argentina, me dijeron que estaban enterados de todo lo que estaba pasando», afirmó.

En Resistencia, Montanar entrenaba habitualmente en la sede ubicada sobre Santiago del Estero, que elegía principalmente por sus características y disponibilidad horaria. «Iba a la sede que estaba por Santiago del Estero, que era el único gimnasio de ese nivel en la zona», recordó.

Según describió, una de las sucursales paraguayas mantenía características similares a las instalaciones chaqueñas, aunque con dimensiones considerablemente mayores. También conoció otra sede próxima al departamento donde estaba alojado, que presentaba instalaciones más antiguas.

«Era prácticamente igual pero mucho más grande que el de Chaco. Fui a otra sede cerca del departamento donde estábamos, pero era una sede que se notaba que estaba hace más tiempo», explicó. Más allá de la situación que atraviesan los socios, Montanar decidió abordar lo ocurrido también desde el humor. «En una situación así hay que reírse nomás», resumió.

El problema de quedarse sin una rutina, desde la mirada de un kinesiólogo

Para el kinesiólogo, el cierre repentino de un gimnasio no implica solamente perder el dinero de una cuota, sino también alterar una rutina que muchas personas habían conseguido incorporar a su vida cotidiana.

Montanar entrenaba cuatro veces por semana y valoraba particularmente la posibilidad de utilizar las instalaciones durante los fines de semana. «Estaba bueno tener el gimnasio abierto de lunes a lunes, porque a veces entre semana uno trabaja y quiere completar su entrenamiento los fines de semana. Yo iba cuatro días por semana», explicó.

Mientras busca una nueva alternativa en Resistencia, recomendó que quienes hayan quedado sin gimnasio intenten mantener algún tipo de actividad física. «Para quienes se quedaron sin gym podemos sumar 30 minutos de caminata por día, hay cosas muy simples para activarnos, un poquito de trote», indicó.

También aconsejó evitar objetivos demasiado exigentes al comenzar. «A quienes les cuesta empezar a entrenar es importante que se pongan expectativas reales, no pretendan ir de lunes a sábado al gimnasio, que prueben primero ver cómo se adaptan, ir una o dos veces al gimnasio y ven si pueden sostenerlo durante un mes».

Para Montanar, la constancia resulta especialmente relevante frente a una vida cotidiana cada vez más sedentaria. «El sedentarismo está presente en todos lados, la mayoría de los trabajos demanda estar sentados así que es fundamental la actividad física», sostuvo.

Kinesiología más allá del dolor

Además de su actividad en redes sociales, Montanar trabaja como kinesiólogo y fisiatra en Nexo Salud, ubicado en Jujuy 1746 , donde desarrolla principalmente consultas individuales y trabaja mediante interconsultas con otros profesionales.

«Mis sesiones son más individuales y chismeamos un poquito. Mis pacientes saben que soy también creador de contenido y entonces ven mis TikToks», contó. Una parte importante de su trabajo está relacionada con la educación de los pacientes y la prevención. «Muchas personas no hacen actividad física y entonces trabajo mucho en educación: dar información para elegir sobre la salud», explicó.

En ese sentido, remarcó que acudir a un kinesiólogo no debería estar asociado exclusivamente con la aparición de dolor. «A veces nos enfocamos solamente en el dolor pero el dolor no es lo único que te puede demandar ir a consulta. Puede haber una falta de movilidad, de fuerza, algún problema respiratorio», detalló.

Por eso recomendó realizar una evaluación profesional antes de buscar soluciones generales en internet. «Si tienen la oportunidad de ir a consulta para hacer una evaluación y en base a esto establecer la frecuencia y necesidad de las sesiones».

Montanar advirtió además sobre la enorme cantidad de recomendaciones inmediatas que circulan en redes sociales y que muchas veces no contemplan la situación particular de cada persona. «Estamos muy acostumbrados a las respuestas rápidas, inmediatas y en redes sociales. Pero hay muchísimos factores que deben ser evaluados por un profesional», concluyó.

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