Los empresarios del sector no esperan subir la producción en el próximo trimestre y las principales causas son el bajo consumo y la elevada importación. Los supermercadistas también son pesimistas.
Los industriales profundizan su pesimismo acerca de las posibilidades de que haya reactivación en el corto plazo: una encuesta del Indec realizada entre empresarios del sector mostró que el 84,9% de las fábricas no espera mejoras en el nivel de producción durante el próximo trimestre, abril-junio.
Además, un 50,9% consideró que los pedidos de sus clientes están por debajo de lo normal. En cuanto al porqué, el 52,5% destacó que el mayor limitante a la producción es el bajo consumo interno. El segundo puesto se lo llevó la competencia importadora.
El Indec publicó la Encuesta de tendencia de negocios, realizada entre empresarios de la industria manufacturera y correspondiente a abril. La “demanda interna insuficiente” fue vuelta a destacar como “el factor más importante que está limitando la capacidad para aumentar la producción”, aunque esta vez con un poco más de énfasis: mientras que en marzo el 51,9% de las respuestas habían ido en ese dirección, en abril subió y llegó al 52,5%.
En ese sentido, vale remarcar la caída de los salarios que informó el Indec para el sector registrado, que en lo que va del actual Gobierno fue, tal como detalló el investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA-Autónoma Luis Campos, de un 8,9% real para el total de los trabajadores asalariados en blanco.
A ese número se lo puede desglosar en una contracción del 3,5% para los del sector privado y en una mucho más fuerte del 18,3% para los del sector público.
El economista Nadin Argañaraz dio más detalles fuertes: entre estatales provinciales la pérdida fue del 10,3%, mientras que para los nacionales llegó nada menos que al 37,2%. Perdieron más de un tercio de sus sueldos en solo dos años.
La baja en el poder adquisitivo, junto con la precarización laboral, que generó una destrucción de 240.000 puestos formales y la creación de 340.000 puestos cuentapropistas, en un contexto de fuerte ajuste fiscal, son explicaciones claves de la escasa tracción del mercado interno.
El segundo puesto entre las mayores preocupaciones de cara a la baja de la producción, que el propio Indec cuantificó en una caída del 8,7% interanual para la actividad industrial en febrero, último dato oficial disponible, se lo llevó la “competencia de productos importados”, con un 11,5% de las respuestas de los más de 850 establecimientos fabriles que forman parte de la encuesta, tal como detalla su texto metodológico.
Es relevante destacar que si bien la importación cayó medida en cantidades (los precios fueron los que inclinaron la balanza a números positivos) durante el primer trimestre, eso fue por la contracción en las compras de maquinarias, sus piezas y partes, y en los insumos, un reflejo del bajo nivel de actividad industrial.
En cambio, la importación de bienes de consumo siguió creciendo un 2,7% real interanual y la de autos un 51,8%. Vale destacar que esos dos incrementos se suben a los aumentos del 64,8% y del 69,3% que ambos rubros habían marcado en la comparación interanual del primer trimestre acumulado del 2025%. Se dispararon el año pasado y siguieron creciendo en 2026.
En este contexto, y con el uso de maquinarias fabriles en su momento más bajo de la serie histórica (54,1% en el primer bimestre, el peor inicio de año), el Indec les preguntó a los industriales: “¿Cómo espera que evolucione el número de empleados durante los próximos 3 meses?” Solo el 3,7% respondió que aumentará. El 79% no espera cambios y el 17,3% espera que disminuya. Desde diciembre del 2023 el empleo industrial cayó un 5,8%, lo que implicó destruir 68.800 puestos de trabajo fabriles.
Supermercados abandonan el optimismo
Los supermercadistas también empeoraron su pesimismo acerca de la actividad comercial. De hecho, el informe de la Encuesta de Tendencia de Negocios que realizó el Indec entre los empresarios del sector pasó a niveles negativos después de seis meses de optimismo.
Así, el Indicador de confianza empresarial (ICE) del informe de abril cayó a un negativo de 6,2%, tras el 1,3% positivo de la encuesta de marzo. La demanda interna también lideró las respuestas en este universo.
El 37,3% de los supermercadistas consideró que su situación comercial es mala, un número bastante peor que el 28,6% de hace un mes. Además, el 84% señaló que espera que eso no mejore en el próximo trimestre.
De ellos, el 14,7% dijo incluso que empeorará. Y solo el 16% espera una mejora. Un mes atrás solo el 9,1% dijo que empeoraría y el 20,8% que mejoraría. En otro dato relevante, ninguno de los empresarios del sector espera sumar gente a su personal en los próximos tres meses, mientras que el 24% proyecta una disminución. Un mes atrás el 1,3% esperaba contratar y solo el 19,5% esperaba reducir la planta.
Al ser consultados por la principal causa que limita la actividad comercial de sus supermercados, la que se llevó el primer puesto fue la escasa demanda del mercado local, con un 58,7% de las respuestas. El segundo puesto se lo llevó el costo laboral, con el 17,3%. El tercer lugar quedó para el costo del financiamiento, con el 6,7% de las respuestas.


