Los nuevos abogados del músico sostienen que no cuenta con la capacidad psíquica y cognitiva necesaria para afrontar el debate. También reclamarán nuevas pericias y un juicio por jurados.

El juicio contra Cristian «Pity» Álvarez, acusado por el crimen de Cristian Maximiliano Díaz, se reanudará este miércoles 26 de agosto en los tribunales porteños, con una nueva estrategia de la defensa que buscará frenar el avance del proceso.
Los abogados Javier Ignacio Baños y Sebastián Queijeiro, recientemente incorporados a la representación del exlíder de Viejas Locas e Intoxicados, anticiparon que solicitarán la nulidad del debate oral y pedirán que se suspenda hasta que el músico sea sometido a nuevos estudios que permitan determinar si está en condiciones de ser juzgado.
La defensa sostiene que Álvarez no cuenta actualmente con la capacidad psíquica y cognitiva necesaria para afrontar el proceso y ejercer plenamente su derecho de defensa. Por ese motivo, reclamará una nueva evaluación de su estado de salud mental antes de continuar con las audiencias.
Entre las medidas requeridas se encuentran una resonancia magnética cerebral y una evaluación cognitiva integral , además de la intervención de especialistas que puedan determinar su situación actual.
Baños también puso el foco en el antecedente de 2023 , cuando el juicio debió ser suspendido luego de que un informe del Cuerpo Médico Forense concluyera que Álvarez presentaba un deterioro psico-orgánico compatible con un trastorno cognitivo mayor y un cuadro depresivo que afectaba seriamente su capacidad para comprender el proceso y participar de su defensa.
Junto con el planteo vinculado al estado de salud del músico, sus abogados solicitarán que el caso sea llevado adelante mediante un juicio por jurados populares .
El crimen por el que es juzgado Pity Álvarez
El hecho ocurrió el 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Cardenal Samoré, en Villa Lugano. Según la acusación, Álvarez mantuvo una discusión con Cristian Maximiliano Díaz y le disparó cuatro veces.
Después del ataque, el músico habría arrojado el arma utilizada a una alcantarilla y se trasladó hasta un boliche de Ramos Mejía.
Horas más tarde se presentó ante la Justicia. Al llegar, reconoció públicamente haber disparado contra Díaz y sostuvo que había actuado porque consideraba que se encontraba en una situación de vida o muerte.
Ahora, con el proceso nuevamente en marcha, el tribunal deberá resolver los planteos de la nueva defensa y determinar si el juicio puede continuar en las actuales condiciones.

