SEMANA MUNDIAL DE LA ALERGIA: CÓMO DIFERENCIAR UNA REACCIÓN DE UN RESFRÍO COMÚN

La picazón en ojos, nariz o garganta, la duración de los síntomas y la ausencia de fiebre suelen ser claves para identificar una reacción alérgica. Especialistas advierten que estos cuadros afectan cada vez a más personas y pueden aparecer a cualquier edad.

Este lunes 22 de junio comienza la Semana Mundial de la Alergia, una iniciativa destinada a concientizar sobre enfermedades que afectan a millones de personas y cuya prevalencia crece de manera sostenida en todo el mundo. Aunque suelen confundirse con resfríos comunes, las alergias pueden alterar la calidad de vida, el descanso y el desempeño cotidiano cuando no son diagnosticadas y tratadas a tiempo.

Las alergias son una respuesta exagerada del sistema inmunológico frente a sustancias que, para la mayoría de las personas, resultan inofensivas. Polen, ácaros del polvo, hongos ambientales, pelo de mascotas, determinados alimentos o picaduras de insectos figuran entre los desencadenantes más frecuentes.

Uno de los errores más habituales es atribuir síntomas persistentes a una infección respiratoria. Sin embargo, existen diferencias importantes que permiten distinguir ambos cuadros.

Cómo saber si se trata de una alergia o de un resfrío

Los resfríos son provocados por virus y suelen extenderse entre algunos días y una o dos semanas. Además de la congestión nasal y los estornudos, suelen presentar fiebre, dolor de garganta, cansancio y malestar corporal.

Las alergias, en cambio, pueden prolongarse durante semanas o incluso meses mientras la persona continúe expuesta al alérgeno que desencadena la reacción. También es frecuente que aparezcan en determinadas épocas del año o en ambientes específicos.

Entre los síntomas más característicos de una alergia se encuentran:

  • Picazón en los ojos, la nariz o la garganta.
  • Estornudos repetidos.
  • Congestión nasal persistente.
  • Ojos llorosos o irritados.
  • Secreción nasal transparente.
  • Tos asociada a la irritación de las vías respiratorias.

A diferencia de los cuadros virales, la fiebre no suele formar parte de las manifestaciones alérgicas.

Una problemática que crece en todo el mundo

Las enfermedades alérgicas figuran entre las afecciones crónicas más frecuentes a nivel global. Diversas investigaciones vinculan este incremento con factores como la contaminación ambiental, la urbanización, los cambios en los hábitos de vida y las modificaciones en la exposición temprana a microorganismos.

Las formas más comunes incluyen la rinitis alérgica, el asma, la dermatitis atópica y algunas alergias alimentarias. Los especialistas también remarcan que estos trastornos pueden desarrollarse en cualquier etapa de la vida, incluso en personas que nunca habían presentado síntomas durante la infancia.

Cuándo es recomendable consultar

La consulta médica resulta fundamental cuando los síntomas se repiten con frecuencia, se extienden durante varias semanas o interfieren con las actividades diarias.

Las señales que justifican una evaluación profesional incluyen:

  • Estornudos persistentes.
  • Congestión nasal que no mejora.
  • Picazón recurrente en nariz, ojos o garganta.
  • Ojos irritados o con lagrimeo constante.
  • Tos frecuente.
  • Sensación de falta de aire o dificultad respiratoria.
  • Episodios que aparecen todos los años en la misma época.

Un diagnóstico adecuado permite identificar los factores desencadenantes y definir el tratamiento más conveniente. Actualmente existen distintas alternativas terapéuticas, desde medidas de control ambiental y medicamentos específicos hasta inmunoterapia, una estrategia orientada a reducir la sensibilidad del organismo frente a determinados alérgenos.

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