¿SON SEGURAS?: SIETE MITOS SOBRE LAS VACUNAS, DESMENTIDOS POR UNA INFECTÓLOGA

María del Carmen Bangher respondió a falsas creencias sobre las vacunas, desde la supuesta relación con el autismo hasta la idea de que «debilitan» el sistema inmune. La advertencia llega en un contexto de caída de coberturas y aumento de enfermedades prevenibles en Argentina.

La baja en las tasas de vacunación volvió a encender las alarmas sanitarias en Argentina. En los últimos meses, los informes epidemiológicos registraron un aumento sostenido de enfermedades prevenibles como coqueluche, tuberculosis y meningitis, mientras especialistas advierten sobre el riesgo de reaparición de patologías que estaban controladas gracias a las campañas de inmunización.

Días atrás, el Hospital de Clínicas de la UBA alertó sobre el descenso sostenido de las coberturas de vacunación en el país y recordó que ninguna vacuna del Calendario Nacional alcanzó en la última década el 95% recomendado por organismos internacionales para garantizar la llamada «inmunidad de rebaño».

Los datos oficiales muestran un fuerte incremento de casos de coqueluche en la región: pasaron de 11.202 en 2023 a 66.184 en 2024. Además, en 2025 murieron 11 niños menores de 2 años que tenían esquemas incompletos de vacunación. También se confirmaron casos de sarampión y la tuberculosis creció casi 80% entre 2020 y 2025.

En este contexto, la médica infectóloga María del Carmen Bangher dialogó con DataChaco para responder a siete mitos frecuentes sobre las vacunas y remarcó que «todos esos mitos son falsos».

1. «Las vacunas causan autismo»

Bangher explicó que «no existe relación comprobada entre las vacunas y el autismo» y señaló que esa teoría surgió de «un estudio mal diseñado que luego fue desacreditado por la comunidad científica».

«La evidencia científica disponible confirma que las vacunas son seguras y eficaces, y que no existe relación entre vacunarse y desarrollar autismo», afirmó.

Además, indicó que las causas del Trastorno del Espectro Autista (TEA) son multifactoriales y responden a una combinación de factores genéticos y ambientales que afectan el desarrollo cerebral temprano.

2. «Si una enfermedad ya casi no existe, no hace falta vacunarse»

La especialista sostuvo que justamente muchas enfermedades disminuyeron gracias a las vacunas y advirtió que abandonar los esquemas de inmunización puede provocar su regreso.

«La vacunación a la población produce el efecto rebaño, efecto que surge de contar con mucha población protegida, de modo que la enfermedad no tenga individuos en quienes propagarse», explicó.

También remarcó que el hecho de que una enfermedad sea poco frecuente «no significa que haya desaparecido definitivamente» y alertó que, si bajan las coberturas, pueden volver a circular y afectar especialmente a niños, adultos mayores y personas con patologías previas.

3. «Las vacunas debilitan el sistema inmunológico»

Bangher rechazó esa afirmación y aseguró que las vacunas «no debilitan el sistema inmunológico; al revés, lo entrenan para reconocer y responder mejor frente a determinados agentes infecciosos».

Según detalló, las vacunas generan memoria en las células de defensa para que el organismo pueda reconocer más rápido virus o bacterias y producir anticuerpos con mayor eficacia ante futuras infecciones.

4. «Es mejor adquirir inmunidad enfermándose que vacunándose»

La infectóloga reconoció que algunas infecciones pueden dejar inmunidad duradera, pero advirtió que el costo puede ser muy alto.

«No es mejor enfermarse para adquirir inmunidad», afirmó. Y agregó: «Las vacunas permiten desarrollar protección sin atravesar los riesgos de la enfermedad».

En ese sentido, recordó que padecer ciertas infecciones puede derivar en internaciones, secuelas graves o incluso la muerte, sobre todo en niños pequeños, embarazadas, adultos mayores y personas inmunocomprometidas.

5. «Las vacunas contienen sustancias peligrosas o tóxicas»

Sobre este punto, Bangher explicó que las vacunas «no contienen sustancias peligrosas en cantidades que dañen la salud».

Detalló que algunos componentes cumplen funciones específicas, como conservar la vacuna o mejorar la respuesta inmunológica, y que todos son evaluados bajo estrictos controles de seguridad antes de su aprobación.

6. «Las vacunas contra la gripe o el COVID pueden provocar la enfermedad»

La especialista aclaró que algunas personas pueden presentar síntomas leves después de vacunarse, como fiebre baja, dolor en el brazo o malestar general, pero eso no significa que la vacuna cause la enfermedad.

«Las vacunas contra la gripe o el COVID pueden causar molestias leves y transitorias, que son parte de la respuesta del organismo», indicó.

Además, recordó que ninguna vacuna evita el 100% de los contagios, aunque sí disminuye considerablemente el riesgo de cuadros graves, internaciones y complicaciones.

7. «Las vacunas son un negocio de los laboratorios y no están suficientemente controladas»

Bangher reconoció que durante la pandemia creció la desconfianza hacia instituciones científicas y sanitarias, aunque remarcó que las vacunas atraviesan múltiples etapas de evaluación y control.

«Las vacunas están sujetas a procesos de evaluación, control y seguimiento por parte de autoridades sanitarias y organismos especializados», sostuvo.

También advirtió que muchas veces quienes difunden información falsa obtienen beneficios económicos a través del miedo y la desinformación, promoviendo supuestos productos «naturales» sin evidencia científica.

Mientras tanto, los especialistas insisten en que la caída de las coberturas de vacunación ya empieza a mostrar consecuencias concretas. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, Argentina registra 172 casos confirmados de meningitis , una cifra superior a la mediana de los últimos años para esta época, con especial preocupación por la baja vacunación entre adolescentes.

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