Luego de más de tres meses de guerra y bloqueo del Estrecho de Ormuz, Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo de paz y llevan calma a los mercados.
Estados Unidos e Irán anunciaron el domingo un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz, la ruta más importante del mundo para el transporte de petróleo, y comenzaron a desandar de esta manera el camino para consolidar una desescalada en la guerra que iniciaron Washington y Tel Aviv con sus bombardeos sobre Teherán. La guerra impactó con fuerza en los precios del barril de petróleo, golpearon los Bolsas de todo el mundo y sumaron mucha incertidumbre a los mercados.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó el fin de semana que el paso marítimo vital para el mercado energético global volverá a operar con normalidad a partir del viernes, una vez que se formalice el entendimiento alcanzado entre ambas partes. La noticia tuvo un impacto inmediato en los mercados internacionales: el petróleo registró una caída cercana al 4% y los futuros de Wall Street avanzaron impulsados por una mejora en el apetito por riesgo, y los principales mercados asiáticos abren con una fuerte suba en torno al 6%.


