Declaró durante más de dos horas ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes. Negó haber integrado una organización para entorpecer la investigación, rechazó haberse presentado como agente extranjero y aseguró que llegó solo a la provincia para buscar al niño. También apuntó contra actuaciones de las fuerzas de seguridad.

Nicolás «El Americano» Soria utilizó su declaración ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes con el objetivo de desmontar la acusación que lo llevó a juicio por las supuestas maniobras destinadas a entorpecer la investigación por la desaparición de Loan Danilo Peña. Durante más de dos horas, negó los seis cargos que pesan actualmente sobre él, se distanció de los demás imputados vinculados al hotel Despertar del Iberá y sostuvo que llegó a Corrientes por iniciativa propia para buscar al niño.
«Vine a buscar a Loan y terminé con 10 imputaciones, incluso hasta de atentar contra el orden constitucional», afirmó ante los jueces. Algunos de aquellos delitos investigados inicialmente quedaron descartados durante el avance de la causa, mientras que Soria llegó al juicio federal acusado por seis figuras penales.
Su defensa se apoyó principalmente en una idea: que no existió una organización previa ni una actuación coordinada con las otras personas que terminaron imputadas en la denominada causa del hotel.
Soria aseguró que arribó solo a 9 de Julio el 1° de julio de 2024 , más de dos semanas después de la desaparición de Loan, ocurrida el 13 de junio. Según declaró, nunca antes había estado en Corrientes ni conocía a personas vinculadas con la familia, el Gobierno provincial o la investigación.
«No lo conocía a Alan Cañete, es más, no conocía a ninguno de los nueve imputados, no conocía a ninguno de los integrantes de la familia de Loan, no conocía a nadie de la Gobernación de Corrientes, no conocía absolutamente a nadie, es más, nunca había estado en Corrientes», sostuvo.
De acuerdo con su relato, recién el 6 de julio tomó contacto con algunas de las personas que posteriormente serían investigadas junto con él. Su paso por el hotel Despertar del Iberá, donde permanecieron familiares, menores y otros testigos vinculados al caso Loan, se convertiría posteriormente en uno de los puntos centrales de la investigación judicial.
Las seis acusaciones que pesan sobre Soria son: Privación ilegítima de la libertad, fraude a la administración pública, encubrimiento, suministro de estupefacientes a título gratuito, atentado contra la autoridad y usurpación de títulos.
Qué dijo sobre el hotel
Una de las principales acusaciones contra el grupo apunta a lo ocurrido en el establecimiento de 9 de Julio y a las presuntas restricciones ejercidas sobre algunas personas alojadas allí. Soria rechazó esa hipótesis y sostuvo que su intervención tuvo otro propósito.
«Mi accionar con Macarena Peña, Camila Núñez y su novio (Huevo Peña) era informativo, era una forma de acompañar a personas precarias; tuve una contención sobre personas que tenían sobre sí grupos que ejercían presión», afirmó.
También sostuvo que existía temor por la exposición pública que había adquirido el caso y por la presencia de personas alrededor del hotel. «En el hotel había miedo generalizado y lo declara el prefecto Reinaldo Nake: existía un riesgo de linchamiento y pedradas», señaló.
En esa línea, buscó desacreditar la acusación por una presunta privación ilegítima de la libertad y aseguró que Macarena Peña y Camila Núñez declararon en reiteradas oportunidades que no habían estado retenidas.
«Hay una demonización en contra mía. (Macarena Peña y Camila Núñez) declararon tres veces que no fueron privadas de su libertad (en el hotel de 9 de Julio)», expresó. La situación de esas personas y las condiciones en las que permanecieron en el establecimiento constituyen, sin embargo, uno de los aspectos que el Tribunal deberá determinar a partir de las pruebas y testimonios incorporados durante el debate.
«Dijeron que era de la CIA, del FBI, de la DEA»
Otro de los puntos que Soria buscó desarmar fue la acusación relacionada con una supuesta presentación como integrante de organismos de seguridad o inteligencia extranjeros. «Dijeron que era de la CIA, del FBI, de la DEA y otras barbaridades», cuestionó.
También negó haberse identificado como integrante de Interpol durante un procedimiento realizado por Prefectura Naval en el hotel. «Niego rotundamente haberme presentado como miembro de Interpol, no isulté jamás a un integrante de ninguna fuerza y jamás me referí a un riesgo de situación bélica entre Argentina y Estados Unidos», sostuvo.
En otro tramo de la declaración cuestionó directamente uno de los documentos incorporados durante la instrucción. «Sobre la usurpación de títulos: (La jueza Cristina) Pozzer Penzo habla de una insignia visible y eso no es verdad; la Minuta 2 del Ministerio Público Fiscal dice que me presentaba como que era de Interpol y después resultó ser una licencia de conducir de Estados Unidos».
Soria reconoció, en cambio, haber tenido vínculos con una organización internacional dedicada a combatir la trata de personas. «Fui miembro de la organización antitrata Operation Underground Railroad (O.U.R.)», afirmó.
Los viajes que realizó en busca de Loan
El acusado aseguró que, después de llegar a Corrientes, realizó recorridos por distintas provincias e incluso cruzó dos veces a Paraguay detrás de posibles pistas sobre Loan. «Fui a Paraguay dos veces a buscar a Loan. (…) Estuve 10 días en Paraguay porque (Loan) podía estar en el Mercado 4, que es una feria muy hostil», manifestó.
Según su versión, también mantuvo contacto con Mariano Peña, hermano del niño, a quien le comunicó que sus recorridos no habían arrojado resultados. «Al hermano de Loan le dije «Mariano lamentablemente no tengo nada»», relató.
Soria aseguró además que afrontó personalmente los gastos derivados de esos viajes y rechazó haber utilizado fondos públicos o dinero aportado por el municipio.
«En la causa Loan gasté más de cuatro millones de pesos, principalmente en combustible, insumos para el auto, hospedaje en dos ciudades al mismo tiempo por miedo a persecución y riesgo de muerte», sostuvo. También negó haber recibido dinero proveniente de organismos públicos o haber facturado servicios a la Municipalidad de 9 de Julio.
«Es totalmente falso que me aproveché de fondos del municipio, nunca emití facturas al municipio: niego rotundamente esa acusación», declaró.
Para justificar que contaba con recursos propios, afirmó que sus empresas habían tenido una facturación anual de U$S 250.000 durante 2023 y que en 2024, hasta el momento en que se involucró en el caso, habían alcanzado unos U$S 50.000.
Acusaciones contra la investigación
Soria no limitó su declaración a negar los cargos. También lanzó cuestionamientos contra actuaciones realizadas durante la investigación. Entre ellos afirmó que Macarena Peña había recibido presiones de la Policía Federal. «Macarena (Peña) fue apretada por la PFA (Policía Federal); la puerta de su casa era una cortina», sostuvo.
La afirmación forma parte de su versión ante el Tribunal y deberá ser contrastada con las demás pruebas producidas durante el juicio.
También rechazó cualquier motivación política detrás de su presencia en Corrientes. «No tengo ninguna intención política, no vine a derrocar un gobierno, cuando llegué no sabía ni quien era el gobernador. No soy un operador político, quiero callar y apagar ese fuego», expresó.
Durante su exposición describió además las consecuencias personales que, según aseguró, tuvo su participación en el caso. Dijo que se encuentra bajo tratamiento por ataques de pánico y fobia y aseguró que desde el comienzo imaginaba que involucrarse podía tener consecuencias graves. «Mi perspectiva ante un caso así era que significaba persecución periodística, persecución judicial, ir preso y muerte», afirmó.
Una declaración para cambiar el eje de la acusación
Soria permanece detenido desde 2024 y su situación procesal quedó incorporada al mismo juicio en el que se analizan tanto la desaparición de Loan como las presuntas maniobras posteriores para entorpecer la investigación.
Su declaración dejó definida la línea que intentará sostener durante el debate: que llegó a Corrientes sin vínculos previos con los demás acusados, que actuó por cuenta propia para intentar localizar al niño y que parte de las conductas que luego fueron interpretadas como delitos tuvieron, según su versión, un objetivo de protección y acompañamiento.
Frente a esa explicación se encuentra la acusación judicial que lo llevó a juicio y que atribuye al grupo distintas acciones posteriores a la desaparición de Loan.
Será ahora el Tribunal el que deberá determinar, a partir de testimonios, documentos y demás pruebas incorporadas al expediente, qué ocurrió realmente alrededor del hotel Despertar del Iberá y cuál fue el rol que tuvo allí Nicolás Soria.

