La caída del petróleo y un débil informe laboral relajaron la presión sobre los bonos y reimpulsaron a las acciones estadounidenses. El mercado apuesta a un entendimiento con Teherán que permita reabrir el estrecho de Ormuz.
Semana clave para el mercado: llega la inflación de julio con el foco en el dólar, tasas y nuevos balances locales
Wall Street enfrenta una semana clave: la inflación pondrá a prueba el rally que llevó al S&P 500 a máximos

Wall Street recuperó los máximos históricos impulsada por la caída del petróleo y el alivio en el mercado de bonos.
Robb Miller
Fue la mejor semana para la Bolsa desde abril. Un avance sólido y compacto que restableció la senda de los récords para el S&P 500 y el Dow Jones Industrial, la que estaba clausurada desde el 2 de junio. La desesperación de la Casa Blanca por reabrir el estrecho de Ormuz hundió el precio de la energía. El crudo Brent cayó casi 8%. No importa que Washington no participe de la negociación entre Irán y Omán por consensuar un régimen viable de navegación.
El presidente Trump y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, predicaron toda la semana que habrá un acuerdo “en un día o dos”. Los mercados fingen demencia cuando les conviene. Saben que la iniciativa está hoy en manos de Teherán, dedujeron que la Casa Blanca, a esta altura, aceptará lo que le ofrezcan, y lo tomaron como un presupuesto válido para sus decisiones. Que la reapertura de Ormuz se concrete o no, está por verse. Y llevará su tiempo. Pero, la curva de bonos frenó, así, su alza incesante. Más importante que los récords de Wall Street es que se disipe la amenaza de una rabieta de los bonos – a la manera del “taper tantrum” que desencadenó Ben Bernanke (entonces al comando de la Fed) en mayo de 2013, y que sembró el pánico entre los inversores internacionales.

