Vecinos denunciaron una modalidad de robo en la que delincuentes aseguran estar buscando un teléfono y señalan una vivienda como supuesto punto de ubicación.
Una nueva modalidad delictiva generó preocupación entre vecinos ante el temor de que una maniobra aparentemente vinculada con el rastreo de un teléfono celular termine convirtiéndose en una entradera. Se trata de una estrategia en la que los delincuentes se presentan frente a una vivienda y aseguran que el GPS de un celular robado señala ese domicilio como el lugar donde se encuentra el dispositivo.
La modalidad fue advertida a través de distintos reportes difundidos por vecinos y redes sociales. El mecanismo busca aprovechar una situación que puede parecer creíble para conseguir que una persona abra la puerta de su casa y permita el ingreso de desconocidos.


