El joven reconstruyó ante la Justicia lo ocurrido aquella noche y aseguró que su expareja le arrojó un líquido sobre las piernas segundos antes de que se produjera una llamarada. También relató los conflictos previos entre ambos, en un vínculo marcado por los celos.

Juan Cruz Silvero declaró ante la Fiscalía en el marco de la causa que investiga el episodio en el que sufrió graves quemaduras y señaló directamente a su expareja, Claudia Romero, como la persona que habría arrojado sobre sus piernas un líquido instantes antes de que se produjera una llamarada.
La declaración constituye el testimonio central de la investigación, ya que es la primera vez que el joven pudo brindar personalmente y en detalle su versión de lo ocurrido luego de atravesar una prolongada internación por las lesiones sufridas.
Ante la Justicia, el joven explicó que conocía a Romero desde la adolescencia. A los 19 años iniciaron una relación de pareja que, según relató, se extendió durante aproximadamente tres años. Ambos convivieron desde enero de 2020 hasta 2023 en la vivienda donde actualmente reside la mujer. Tras la separación permanecieron cerca de dos años sin contacto y posteriormente comenzaron a verse nuevamente de manera ocasional, aunque Silvero aseguró que no retomaron la relación.
Una relación marcada por los celos
Durante su declaración, Silvero sostuvo que las discusiones entre ambos estaban vinculadas principalmente con los celos de Romero respecto de otra mujer, amiga de la acusada. La presunta atacante sospechaba que su amiga y Silvero mantenían algún tipo de vínculo y lo acusaba de llevarla a su casa.
El joven aseguró además que nunca ejerció violencia física contra Romero, aunque afirmó que ella sí lo habría agredido en otras oportunidades, lanzándole objetos.
En ese contexto también relató un episodio anterior en el que, siempre según su testimonio, Romero habría prendido fuego un colchón en la vivienda donde él residía. De acuerdo con su versión, un amigo advirtió lo sucedido y logró extinguir las llamas.
La noche del ataque
Silvero también reconstruyó las horas previas al hecho investigado. Contó que conocía desde hacía aproximadamente un mes y medio a un hombre apodado «Matute», quien se encontraba cuidando una vivienda lindante a la casa de Romero y otro de los testigos de la causa.
Según declaró, durante buena parte del 23 de agosto permaneció junto a él realizando trabajos de mecánica en motocicletas y reparaciones en la puerta de ingreso del inmueble. Más tarde, Silvero se retiró para arrojar basura y regresó hacia las 21, momento en que ambos decidieron preparar comida
En un momento, según su relato, Romero llegó hasta el lugar porque sospechaba que Silvero tenía escondida allí a su amiga. Luego Silvero señaló que «Matute» permitió que la mujer ingresara a la vivienda para comprobar que no había nadie más. La mujer habría recorrido distintos sectores del inmueble, incluido el patio trasero, y luego regresó a su domicilio.
Sin embargo, siempre de acuerdo con la declaración del joven, la mujer volvió posteriormente mientras él se encontraba cocinando junto a «Matute».
Le arrojó un líquido sobre las piernas
Silvero relató que estaba preparando un guiso de arroz con pollo en una olla colocada sobre un fuego que había encendido en el patio delantero. En esas circunstancias, afirmó que Romero se colocó detrás suyo y le arrojó un líquido sobre las piernas sin realizar ninguna advertencia previa.
El joven aclaró ante Fiscalía que no pudo determinar qué sustancia era y que tampoco percibió olor a nafta. Inmediatamente después, según declaró, observó una llamarada que alcanzó sus piernas y su espalda, mientras la ropa que llevaba puesta y parte de su cuerpo comenzaban a arder.
El joven contó que corrió hacia el interior de la vivienda y se dirigió al baño. «Matute» lo siguió, abrió la ducha y lo ayudó a apagar las llamas. Según estimó ante los investigadores, permaneció entre tres y cuatro minutos con el cuerpo en llamas y sufrió un intenso dolor en ambas piernas, la espalda y una de sus manos.
Una vez extinguido el fuego, se quitó la ropa quemada y mojada, que permaneció en el inmueble, mientras «Matute» le proporcionó otras prendas.
La causa
Romero se encuentra imputada con prisión preventiva por tentativa de homicidio agravado por el vínculo, en una causa que busca reconstruir cómo se inició el fuego que provocó las graves lesiones de Silvero.
La declaración del joven incorpora ahora su relato directo sobre el episodio y lo ubica señalando a su expareja como quien habría arrojado el líquido segundos antes de que se produjeran las llamas. La investigación deberá contrastar su testimonio con las demás declaraciones, pericias y elementos reunidos en la causa para determinar la mecánica definitiva del hecho y las responsabilidades penales que correspondan.

