EL JOVEN QUEMADO POR SU PAREJA RECIBIRÍA EL ALTA Y SE ESPERA QUE DECLARE LA PRÓXIMA SEMANA

Tras casi un mes internado por las graves quemaduras, Juan Cruz Silvero podría salir del hospital este viernes. Claudia Romero permanece detenida con prisión preventiva por tentativa de homicidio agravado por el vínculo.

La causa que investiga el ataque sufrido por Juan Cruz Silvero podría sumar en los próximos días uno de los testimonios más importantes del expediente: el de la propia víctima.

Y es que según pudo saber DataChaco, Silvero recibiría el alta médica este viernes, después de permanecer internado en el Hospital Perrando por las graves quemaduras que sufrió durante el episodio ocurrido en una vivienda de Resistencia.

De concretarse el alta, está previsto que la próxima semana se presente ante la Fiscalía para prestar declaración  y contar personalmente qué ocurrió aquella noche. Su testimonio estaba pendiente desde el comienzo de la investigación debido a su estado de salud. A principios de septiembre, mientras continuaba hospitalizado y era sometido a intervenciones e implantes de piel, las fuentes judiciales ya señalaban que Silvero debería declarar cuando su recuperación lo permitiera.

Incluso, el 9 de septiembre, su representante legal sostuvo que tenía comprometida una extensa superficie de su cuerpo por las quemaduras y que, debido a su condición, resultaba difícil que pudiera prestar declaración. En ese momento se analizaba incluso la posibilidad de que la Fiscalía se trasladara hasta el Hospital Perrando para escucharlo.

Claudia Romero ya tiene prisión preventiva

La novedad llega apenas dos días después de otro avance central en el expediente. El pasado miércoles, la Justicia dictó la prisión preventiva para Claudia Elizabeth Romero, de 35 años , y formalizó la imputación por tentativa de homicidio agravado por el vínculo .

Romero permanecerá detenida mientras continúa la investigación. La causa está bajo intervención del Equipo Fiscal N° 10, a cargo de la fiscal Liliana Irala. La calificación actual representa la segunda agravación de la acusación desde que comenzó el expediente.

De lesiones a tentativa de homicidio

Todo comenzó durante la noche del 24 de agosto , en una vivienda ubicada sobre calle Honestidad, entre Montevideo y La Paz, en Resistencia. Juan Cruz Silvero, de 27 años, sufrió graves quemaduras y fue trasladado de urgencia al Hospital Perrando, donde permaneció internado desde entonces.

Las primeras actuaciones policiales indicaban que Romero le habría arrojado agua hirviendo  durante una discusión. Bajo esa hipótesis inicial, el expediente comenzó como una causa por supuestas lesiones. Romero fue detenida cuatro días después, el 28 de agosto.

Sin embargo, con el avance de la investigación también cambió la reconstrucción del episodio: la hipótesis pasó a sostener que Silvero se encontraba cocinando y que Romero habría arrojado alcohol u otro líquido inflamable hacia el sector donde había fuego , provocando el fogonazo que lo alcanzó.

Ese cambio, junto con las pruebas que comenzaron a incorporarse, derivó en la primera agravación de la imputación: Romero pasó de estar acusada por lesiones graves a ser investigada por homicidio en grado de tentativa.

El testigo presencial y una nueva complicación

Otro momento determinante llegó con la declaración de un hombre que se encontraba en el lugar cuando ocurrió el hecho. El testigo declaró durante más de dos horas  ante la Fiscalía y, según trascendió, sostuvo que Romero habría llegado al lugar llevando elementos que luego habrían sido utilizados durante el episodio. Esa declaración profundizó la investigación sobre las circunstancias previas al ataque.

Para ese momento, la Fiscalía ya analizaba avanzar hacia una figura todavía más grave: tentativa de homicidio agravado por el vínculo . Finalmente, esa segunda modificación se concretó esta semana. El miércoles 16 de septiembre, Romero quedó formalmente imputada bajo esa figura y la Justicia dispuso su prisión preventiva.

Así, desde que comenzó la investigación, la acusación atravesó tres etapas: lesiones graves, homicidio en grado de tentativa y, finalmente, tentativa de homicidio agravado por el vínculo .

Ahora falta escuchar a Silvero

Hasta ahora, la reconstrucción judicial se apoyó en actuaciones policiales, elementos incorporados al expediente y declaraciones de testigos. Pero faltaba una voz central: la del propio Juan Cruz Silvero . Su estado de salud había impedido hasta el momento que pudiera declarar formalmente.

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