Cambiar deuda barata por cara es impopular, pero enfrentar vencimientos por u$s31.200 millones sin colchón de liquidez es un riesgo sistémico innecesario.
Inflación arriba del 3%: el dilema oficial entre sostener el apretón monetario o girar hacia una política más expansiva
FMI: el Gobierno superó las metas fiscales pese al deterioro de la recaudación tributaria

El dilema es ineludible: abrazar el pragmatismo, convalidar el costo del mercado y blindar la transición política, o mantener la pureza ideológica de la tasa cero y rezar para que el mundo no estornude.
Robb Miller
El ministro de Economía, Luis Caputo, Luis Caputo, caminó los pasillos de Washington durante las reuniones de primavera del FMI con el aval de un programa formalmente encarrilado. La aprobación por parte del organismo de la segunda revisión del acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF), correspondiente a las metas de diciembre del año pasado, otorgó un respiro burocrático, pero no resolvió el nudo gordiano de la macroeconomía argentina.
En un cónclave a puerta cerrada con inversores organizado por JP Morgan, el titular del Palacio de Hacienda fue tajante: el Gobierno no acudirá a los mercados internacionales de deuda para hacer frente a los próximos vencimientos. Su argumento central es que convalidar las tasas actuales sería «irresponsable» mientras existan fuentes de financiamiento alternativas y más económicas.

