INFLACIÓN: LAS VERDURAS AUMENTARON HASTA 86% Y TRIPLICAN EL PROMEDIO REGIONAL

Verduras, tubérculos y legumbres aumentaron muy por encima de la inflación general en todas las regiones del país. En el Noreste acumulan un 76% desde diciembre y una suba interanual del 82,7%, mientras que en Cuyo el incremento alcanza el 86,3%.

El precio de los alimentos muestra fuertes diferencias según el producto y la región del país. Mientras algunos componentes de la canasta registraron aumentos moderados e incluso bajas durante 2026, un rubro se despegó ampliamente del promedio: las verduras, los tubérculos y las legumbres.

De acuerdo con el último informe del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec, esta categoría acumula incrementos de entre el 53% y el 86% desde diciembre de 2025, muy por encima de la inflación general registrada durante el mismo período.

La mayor suba se produjo en Cuyo, donde los precios avanzaron un 86,3% entre diciembre y agosto. Le sigue el Noreste, con un 76%; el Noroeste, con 75,5%; el Gran Buenos Aires, con 66,2%; la región Pampeana, con 61,7%; y la Patagonia, con 53,3%. En todos los casos, los aumentos superaron ampliamente la evolución general del IPC de cada región.

En el NEA, las verduras subieron 76% en ocho meses

El comportamiento resulta particularmente marcado en el Noreste argentino. Allí, las verduras, tubérculos y legumbres acumularon un incremento del 76% en lo que va del año, frente a una inflación general regional del 24,4%.

La diferencia también aparece al observar la medición interanual, que permite reducir el efecto de las oscilaciones estacionales propias de estos productos.

En los últimos doce meses, la categoría aumentó un 82,7% en el Noreste. El único registro superior se produjo en el Noroeste, con un 83,7%.

La comparación es relevante porque los precios de frutas y verduras pueden experimentar fuertes movimientos según la época del año, las condiciones climáticas y la disponibilidad de determinados productos. Por eso, una variación elevada entre diciembre y agosto no necesariamente responde únicamente a aumentos de costos.

Sin embargo, el fuerte incremento interanual confirma que la presión sobre los precios del rubro excede las fluctuaciones de corto plazo.

Una suba muy por encima de la inflación

Los aumentos contrastan con el comportamiento general de los precios. En agosto, el IPC nacional registró una variación del 1,7% y acumuló un 21,3% desde diciembre y un 33,5% interanual.

La distancia es especialmente marcada en Cuyo. Allí, el nivel general de precios avanzó 20,5% en los primeros ocho meses del año, mientras que las verduras, tubérculos y legumbres aumentaron 86,3%.

La brecha supera así los 65 puntos porcentuales y es la mayor entre las seis regiones relevadas por el Indec.

En el Noreste también existe una diferencia considerable: frente al 24,4% de inflación acumulada de la región, este conjunto de alimentos aumentó tres veces más, con un 76%.

También se despegan del resto de los alimentos

La diferencia no se limita a la comparación con el IPC general. El rubro también avanzó muy por encima del promedio de los propios alimentos.

En Cuyo, por ejemplo, la división alimentos y bebidas no alcohólicas acumula un aumento del 20,8%. Las verduras, tubérculos y legumbres, en cambio, treparon 86,3%.

Algo similar ocurre en el Gran Buenos Aires: mientras alimentos y bebidas no alcohólicas subieron 21,9%, las verduras acumularon un salto del 66,2%.

Las frutas, incluso, mostraron durante el mismo período una dinámica completamente diferente. En el GBA aumentaron apenas 3,4% desde diciembre, mientras que en Cuyo bajaron 1,7% y en el Noroeste retrocedieron 1,8%.

Papa, cebolla y tomate: aumentos de más del 100%

El relevamiento detallado del Gran Buenos Aires permite observar qué productos estuvieron detrás del fuerte incremento registrado en la categoría. La papa encabezó las subas: pasó de $931 a $2.276 por kilo entre diciembre de 2025 y agosto de 2026, lo que representa un aumento del 144,6%.

También registraron incrementos de tres dígitos la cebolla, con 114,2%; el tomate redondo, con 106,3%; y el zapallo anco, con 101,2%.

Los cuatro productos aumentaron considerablemente más que el promedio de la categoría y contribuyeron a impulsar la variación registrada durante el año.

Sin embargo, dentro del mismo grupo existen movimientos en sentido contrario. El limón, por ejemplo, pasó de $4.067 a $1.425 por kilo y acumula una caída del 65% desde diciembre.

La comparación interanual vuelve a mostrar el peso de la estacionalidad: pese a esa fuerte baja registrada durante 2026, el limón todavía cuesta un 12% más que en agosto del año pasado.

Otros rubros también corren por encima del IPC

Las fuertes diferencias entre categorías no se limitan a los alimentos. En la Patagonia, el alquiler de la vivienda acumula durante el año un aumento del 45,7%, frente a una inflación general regional del 19,6%.

En el Noreste, Educación registra un incremento del 42,4%, mientras que electricidad, gas y otros combustibles alcanzan una suba del 74,6%.

Este último dato se ubica entre los mayores incrementos relevados por el Indec y prácticamente iguala el salto de las verduras, tubérculos y legumbres en la misma región.

Los números muestran así una inflación cada vez más heterogénea: detrás del promedio general conviven productos cuyos precios evolucionan lentamente o incluso retroceden con otros que, en apenas ocho meses, acumularon incrementos de entre el 70% y el 86%.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dieciseis + ocho =