El cabo, acusado por el femicidio de Graciela López y el asesinato de su padre, fue notificado formalmente de la causa en su contra. También avanza el sumario que derivará en su expulsión de la fuerza.

La causa por el doble crimen de Puerto Vilelas registró un avance clave: la Fiscalía le leyó formalmente la imputación a Luciano Etudié, principal acusado por el femicidio de Graciela Mabel López y el asesinato de su padre. La medida fue posible luego de que el cabo de la Policía del Chaco mostrara una evolución favorable en su estado de salud y lograra recuperar la conciencia.
El agente, internado con custodia policial en el Sanatorio Chaco desde el día del doble crimen, recuperó la conciencia y logró reconectarse con la realidad, la Fiscalía avanzó con la lectura formal de la imputación: «femicidio en concurso real con homicidio calificado por el vínculo agravado». Además, como ya lo había adelantado DataChaco hace algunos días, se confirmó la designación de Cristian Festorazzi Verbeek como su defensor oficial.
Etudié permanece internado desde el 5 de mayo, cuando ingresó con una grave herida de arma de fuego en el rostro, luego de haber sido reducido por el Cuerpo de Operaciones Especiales (COE) tras el doble crimen.
En paralelo al avance judicial, también continúa el sumario administrativo dentro de la Policía del Chaco, proceso que derivaría en su expulsión definitiva de la fuerza.
Antecedentes del acusado: una denuncia previa por violencia de género
Uno de los puntos que ahora vuelve a quedar bajo análisis es el historial reciente del acusado dentro de la fuerza.
Según consta en su legajo, Etudié acumulaba cerca de 10 años de servicio y se desempeñaba en la Comisaría Cuarta . Sin embargo, en enero de 2025 había sido denunciado por violencia de género por una expareja, lo que derivó en un sumario administrativo y en el retiro preventivo de su arma reglamentaria.
En aquel momento fue sometido a evaluaciones psicológicas y psiquiátricas, pero cuatro meses después recibió el alta médica y fue reincorporado a sus funciones, recuperando también el uso de su arma.
Ese antecedente, que era el único registrado en su historial por hechos de violencia, hoy vuelve a cobrar relevancia mientras la Justicia intenta reconstruir cada paso previo al doble crimen y determinar si existieron fallas en los controles internos de la fuerza.

