El Presidente dijo que no ve a los argentinos «votando para atrás» y ligó una victoria en 2027 con más reformas y crecimiento.
El presidente Javier Milei aseguró que está confiado en sus chances de reelección y sostuvo que una victoria en las urnas le permitiría acelerar el programa económico de su gobierno. «Estoy supertranquilo«, dijo en una entrevista en Radio Mitre, donde buscó respaldar su pronóstico en la evolución de los indicadores que suele exhibir como señal de mejora.
El mandatario vinculó esa lectura con la inflación, la actividad y la pobreza. «¿Tenemos más inflación o menos? Menos inflación. ¿Tenemos más PBI per cápita o menos? Más. ¿Tenemos menos pobres, menos indigentes, menos chicos pobres? ¿Tenemos mejores condiciones de seguridad?», planteó.
Consultado sobre si la ciudadanía podría votar con el bolsillo, Milei respondió que sí ve margen para ser reelegido. Según afirmó, los votantes no acompañarán opciones que asoció con «cien años de decadencia».
«No veo a los argentinos votando para atrás«, señaló. «No veo que los argentinos, con matices de caras más nuevas o más viejas, adhieran a las ideas de cien años de decadencia», agregó. También sostuvo que su espacio representa las reformas y el progreso, mientras cuestionó a sectores de la oposición, a los que volvió a referirse con términos descalificadores.
Consultado sobre una eventual fórmula junto a Patricia Bullrich en 2027, Milei evitó precisar si la considera para la vicepresidencia, aunque ratificó su pertenencia al oficialismo. «Obviamente, si es parte del espacio, claramente«, respondió ante la posibilidad de compartir una boleta y la definió como «uno de los grandes referentes del espacio».
El Presidente sostuvo además que Bullrich es «un soldado de este gobierno» y rechazó las versiones sobre una disputa interna. «No discuto ese tema todavía. No es el momento», contestó cuando le preguntaron si la tiene en carpeta como candidata a vicepresidenta. También señaló que la definición de las estrategias corresponde a la mesa política, mientras él se concentra en «la gestión y la batalla cultural».
Milei también consideró que una nueva victoria electoral funcionaría como una señal para los inversores. Aseguró que, tras ese «test electoral», el riesgo país podría ubicarse en 200 puntos básicos y la economía argentina crecer a tasas de entre 7 % y 8 %.
Durante la entrevista, el jefe de Estado planteó una proyección de largo plazo para la Argentina. Dijo que, con un crecimiento sostenido, el país podría duplicar su producto bruto interno en una década y cuadruplicar el PBI per cápita en 20 años.
«Entre 15 y 20 años nos convertimos en un país desarrollado«, afirmó. «En diez años duplica el PBI. Eso significa que de acá a 20 años usted cuadruplica el PBI per cápita», añadió. Luego agregó que el país podría llegar a ser la primera potencia mundial en un horizonte de entre 30 y 40 años.
Milei sostuvo que esas metas dependen de la continuidad de las reformas. En esa línea, defendió medidas de desregulación en sectores como la energía y la minería, y mencionó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Milei reiteró sus acusaciones sobre el caso Libra
El presidente volvió a referirse al caso $Libray afirmó que, durante un año, ocho meses y nueve días, fue objeto de acusaciones que calificó de falsas. Sostuvo que esas versiones buscaron dañar su figura y la de su gobierno, y llegó a plantear que detrás de esa cobertura existió una intención de propiciar una salida anticipada de su mandato. Además, adelantó que, tras su sobreseimiento en la causa, evaluará con sus abogados eventuales acciones legales por el perjuicio que considera haber sufrido.
«Es evidente que fue una estrategia corporativa donde se usó al medio para ensuciar, calumniarme, manchar mi buen nombre y honor, e intentar hacer un golpe de estado», sostuvo. Consultado sobre si consideraba que la situación podría haber derivado en una ruptura institucional, respondió: «No estuvo tan lejos. Quizás habría que investigar si fueron parte de aquellos que buscaban la caída del gobierno y poner otras figuras para llevar esta transición». Milei agregó que, si quienes lo ofendieron hubiesen pedido disculpas, estas no habrían compensado el daño ocasionado: «¿Con una simple disculpita alcanza para compensar todo el daño que hicieron?», se preguntó.
Asimismo, adelantó que no descarta iniciar acciones legales: «Tengo que evaluarlo con mis abogados qué es lo que vamos a hacer, porque esto es un escándalo de proporciones mayúsculas», afirmó. El mandatario calificó lo ocurrido como «una extorsión» que buscó «generar caos» y «tratar de ensuciar la figura del presidente».
Defensa de las reformas y pedido de tiempo para que impacten en los ingresos
El mandatario respondió además a la inquietud por quienes aún no perciben mejoras en sus ingresos. Argumentó que la recuperación de los salarios requiere un proceso de reconstrucción del ahorro, la inversión y el capital de la economía.
«No me pida milagros. Soy un ser humano. Hago lo mejor que se puede con los recursos que tengo«, expresó. Luego comparó la situación del país con la de una persona que debe formarse y ganar experiencia antes de mejorar su remuneración y sostuvo que «esto se construye con trabajo, con tiempo».
Según Milei, las reformas estructurales se implementan sin los efectos que, a su juicio, suelen observarse en otros procesos de ajuste. Afirmó que la economía cerraría sus primeros cuatro años de gestión con un crecimiento acumulado de entre 16 % y 18 %, aunque no precisó la base de cálculo de esa proyección.
También aseguró que los ingresos de los trabajadores informales se ubican cerca de 60 % por encima del nivel existente al inicio de su administración y que la desocupación está más de dos puntos por debajo de la tasa natural de desempleo. Las cifras fueron mencionadas por el Presidente durante la entrevista y no fueron contrastadas en la conversación.
El Presidente atribuyó parte de sus expectativas a las desregulaciones impulsadas por su gestión. Citó la eliminación del denominado barril criollo y los cambios en la normativa vinculada a glaciares como ejemplos de medidas que, según dijo, favorecieron inversiones energéticas y mineras.
Milei afirmó que el RIGI reúne proyectos por USD 210.000 millones, de los cuales USD 70.000 millones estarían aprobados. Definió al régimen como «la política industrial más importante de la historia argentina«.
En otro tramo de la entrevista con Radio Mitre, el mandatario insistió en que la continuidad de su programa dependerá del respaldo electoral. «Yo confío en los argentinos», sostuvo. También afirmó que, una vez superado el examen electoral que —según dijo— reclaman los inversores, «Argentina va a empezar su gran despegue» y reiteró que una victoria de su espacio abriría una etapa de mayor crecimiento para el país.


