La presidenta encargada defendió la medida por su impacto en la actividad económica y en el ánimo de la población. La decisión retoma una práctica de Nicolás Maduro, detenido desde enero en Estados Unidos.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció que las celebraciones navideñas comenzarán el próximo 1 de noviembre, una decisión que retoma los adelantos impulsados durante el gobierno de Nicolás Maduro. La medida fue presentada con el argumento de estimular la actividad económica y promover el bienestar de la población, en un país que atraviesa una nueva ola de protestas por los prolongados cortes de electricidad.
«Anuncio que el 1 de noviembre arranca la Navidad», expresó Rodríguez durante la apertura de la 82.ª Asamblea Anual de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), en un acto transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
La mandataria sostuvo que la temporada festiva favorece el movimiento comercial y contribuye a la «felicidad de los venezolanos y de las venezolanas». De esta manera, el Gobierno dispuso que las celebraciones comiencen varias semanas antes de diciembre.
El anticipo oficial de las festividades no es nuevo en Venezuela. Durante su mandato, Nicolás Maduro decretó en varias oportunidades el inicio anticipado de la Navidad, incluso en períodos de dificultades económicas y tensiones políticas.
En 2025, por ejemplo, el entonces presidente había anunciado que las celebraciones comenzarían el 1 de octubre, en medio del despliegue militar estadounidense en el Caribe. El 3 de enero de 2026, Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados durante una operación de Estados Unidos en Caracas y trasladados a Nueva York, donde permanecen detenidos.
El nuevo anuncio de Rodríguez coincidió, además, con una ampliación de las acusaciones que ambos enfrentan ante la Justicia estadounidense. El 8 de octubre, la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York informó que fueron imputados por conspiración para cometer torturas, entre otros delitos vinculados con narcotráfico y armas. Los cargos son acusaciones que todavía deben resolverse judicialmente.
Protestas por apagones de hasta 12 horas
Mientras el Gobierno anuncia el comienzo anticipado de las festividades, distintas regiones de Venezuela registran manifestaciones por los racionamientos eléctricos. Según reportes internacionales, los cortes se prolongan en promedio entre siete y 12 horas diarias en algunas zonas, con consecuencias para los hogares, los comercios y las actividades productivas.
En ciudades como Maracaibo, los vecinos realizaron cacerolazos, bloquearon rutas y quemaron neumáticos para reclamar el restablecimiento del servicio. También se registraron protestas en el estado Táchira y en otras localidades del oeste y centro del país. En Caracas, aunque no se aplican racionamientos programados similares, persisten las fluctuaciones de voltaje.
«Las personas andan malhumoradas, andan molestas, andan estresadas», describió Daiwuin Terán, comerciante de Maracaibo, en declaraciones televisivas El malestar también alcanza a quienes necesitan electricidad para conservar alimentos, mantener sus negocios en funcionamiento o afrontar tratamientos médicos.
Rodríguez cuestionó las manifestaciones que incluyen la quema de neumáticos y sostuvo que esas acciones no contribuyen a solucionar el déficit energético. Por su parte, los vecinos reclaman respuestas concretas frente a interrupciones que, en algunas localidades, se volvieron cada vez más prolongadas.
La demanda eléctrica y el problema de generación
Las altas temperaturas elevaron el consumo energético. Según cifras informadas por la propia presidenta encargada, la demanda llegó a 16.400 megavatios a fines de septiembre, el nivel más alto registrado desde 2017. Expertos consultados por AFP estiman que la generación promedio ronda los 12.000 megavatios.
La diferencia entre las necesidades del sistema y su capacidad de suministro se suma a problemas estructurales de infraestructura, inversión y mantenimiento. En ese escenario, los apagones alimentan el descontento social, al tiempo que el Gobierno busca impulsar la actividad económica con el inicio anticipado de la temporada navideña.

